El Servicio de Administración Tributaria SAT acumula 11 mil 336 empresas y personas contribuyentes identificadas desde 2014 por presunta emisión de facturas falsas.
Tan sólo en 2025 se añadieron 422 casos, lo que refleja la continuidad de las revisiones electrónicas y cruces de información. El listado público incluye el RFC, el nombre fiscal y la fecha en que se determinó la inexistencia de operaciones.
Incorporó a 60 nuevas empresas a su “lista negra” por emitir facturas sin contar con los activos, el personal ni la infraestructura necesarios para respaldar las operaciones reportadas.
De acuerdo con la autoridad fiscal, seis de las empresas intentaron desvirtuar las observaciones y probar que sí tenían capacidad operativa; pero no lograron acreditar sus operaciones.
Como parte del programa de combate a empresas factureras, el organismo puso en marcha, en el 2014, el procedimiento para presumir la inexistencia de operaciones.
En 2019 las medidas se reforzaron y dejó de tratarse únicamente como una falta administrativa para abordarse como un esquema estructural de evasión fiscal.
Las facultades del SAT se ampliaron para detectar y frenar redes de Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS).
Para ello se puso en marcha:
- Agilización de la restricción temporal del Certificado de Sello Digital
- Ampliaron causales para su cancelación y se endurecieron sanciones administrativas
¿Qué significa?
En la práctica, la cancelación del sello impide emitir Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), lo que paraliza de inmediato la operación formal de una compañía.
En 2020 se reformaron diversas leyes para establecer que la expedición, compra o utilización de comprobantes que amparen operaciones inexistentes puede configurarse como delincuencia organizada cuando los montos superan 9.4 millones de pesos.
La conducta se tipificó además como delito grave, con penas de dos a nueve años de prisión, multas de entre 55% y 75% del monto de cada factura utilizada y la posibilidad de prisión preventiva oficiosa para los responsables.
Características de una facturera
- Empresa o persona que emite facturas por servicios o ventas inexistentes.
- Genera comprobantes fiscales falsos para simular gastos.
- Se usa para evadir o reducir ilegalmente el pago de impuestos.
- No tiene operaciones reales, aunque esté registrada legalmente.
- En México se les conoce como EFOS (Empresas que facturan operaciones simuladas).
- Es un delito que puede implicar multas y cárcel para quien vende o compra las facturas.
Los comprobantes emitidos por estas empresas pierden efectos fiscales.
Si fueron utilizados para deducir impuestos o acreditar IVA, el SAT puede desconocerlos y determinar impuestos omitidos, actualizaciones y recargos.
Es decir, el contribuyente tendría que pagar lo que dejó de enterar al considerar válida esa factura.
La autoridad fiscal además puede requerir contratos, transferencias, entregables, reportes de servicio, evidencia física o cualquier elemento que demuestre que la operación realmente existió.
Es decir, no basta con presentar la factura y el comprobante de pago; se tiene que probar que el servicio se prestó o que el bien fue entregado.
El contribuyente tiene dos opciones: autocorregirse, presentar declaraciones complementarias y pagar; o defender la operación acreditando su materialidad. Si no logra probarla, el crédito fiscal se confirma.
Recibir una factura de una empresa que terminó en la lista negra no convierte automáticamente al receptor en delincuente, sin embargo, si se demuestra participación consciente y se determina que la persona o empresa receptora es parte del esquema, los casos pueden escalar a responsabilidades.
