
En febrero de 2018 el crédito a la vivienda creció 8.1 por ciento a tasa anual nominal y 2.7 por ciento real, sin cambios con respecto a la tasa observada el mes previo.

Un análisis de BBVA Bancomer indica que el crédito a la vivienda de interés social redujo ligeramente su contracción al registrar una variación anual de -6.3 por ciento, menor a la caída de 6.9 por ciento observada en febrero.
Mientras que el crédito a vivienda media y residencial mostró una tasa de crecimiento anual nominal de 9.9 por ciento menor en 0.1 por ciento a la tasa observada en enero de 10 por ciento.
Al igual que el crédito al consumo, es posible que el freno en el deterioro de los ingresos de los trabajadores y mejores expectivas de los consumidores estén contribuyendo a mantener la estabilidad en el ritmo de crecimiento del crédito a vivienda.
El reporte indica que el saldo del crédito vigente otorgado por la banca comercial al sector privado creció a una tasa anual nominal de 12.0 por ciento (6.3 por ciento real), es decir, 0.3 puntos porcentuales por arriba de la tasa observada el mes previo de 11.7 por ciento pero 0.8 por ciento, por debajo de la registrada en febrero de 2017 de 12.8 por ciento.
Este resultado se debió a un mayor dinamismo en el crédito a empresas, mientras que el crédito al consumo y a la vivienda mantuvieron el mismo ritmo de crecimiento del mes previo.
El crédito a empresas registró una tasa de crecimiento anual nominal de 15.5 por ciento, 0.7 por ciento mayor a la tasa observada en enero 14.7 por ciento. Este dinamismo pudiera estar asociado a diversos factores, como: la sustitución de financiamiento externo por crédito bancario, la relativa mejora en la confianza de los empresarios y que algunos datos recientes de actividad económica parecen mostrar cierta recuperación.
Por su parte, los segmentos de consumo y vivienda crecieron a tasas anuales nominales de 8.4 y 8.1 por ciento, respectivamente, prácticamente si cambios con respecto a las tasas observadas en enero de 2018 (8.3 y 8.1 por ciento anual nominal, respectivamente).
Estos comportamientos pudieran estar relacionados con la incipiente recuperación que empiezan a mostrar los salarios reales de los trabajadores, lo que podría estarse reflejando en un avance de la demanda interna y una relativa mejora en la confianza de los consumidores.
