El embajador de Estados Unidos en México Ronald Johnson afirmó que, como parte de las acciones para “desmantelar toda la red de los cárteles y las organizaciones narcoterroristas”, los gobiernos de México y Estados Unidos trabajan para rastrear y congelar los recursos ilícitos de las organizaciones criminales.

“A través de la cooperación impulsada por el presidente Trump y la presidenta Sheinbaum, los Estados Unidos y México no solo van tras las drogas, las armas y los criminales, sino también tras los recursos ilícitos, las redes financieras, los facilitadores y la corrupción que los sostienen. Cada entidad que forme parte de la red de los cárteles rendirá cuentas ante la justicia”, señaló

Ronald Johnson destacó que la incautación de drogas y armas es insuficiente si el flujo de capital del narcotráfico permanece intacto. Al privar a las organizaciones criminales de sus recursos económicos, se les quita la capacidad de reclutar personal, reconstruir sus redes de distribución y financiar otros delitos de alto impacto que dañan a las comunidades.

La estrategia sitúa al combate a la corrupción como un pilar fundamental. De acuerdo con las autoridades, la corrupción aleja la inversión legítima, vulnera la seguridad ciudadana y facilita el libre tránsito del dinero sucio, el cual deja un rastro digital y físico que ahora está siendo utilizado para identificar a todos los involucrados en la cadena delictiva

 Al quitarles el dinero, les quitamos la capacidad de reorganizarse y seguir dañando a nuestras comunidades. Eso también significa combatir la corrupción. La corrupción aleja la inversión legítima, perjudica a los ciudadanos, genera inseguridad y facilita la operación de las redes criminales. El dinero ilícito deja un rastro, y quienes lo tocan quedan marcados. Vamos tras ambos.

Cooperación sin precedentes y tecnología

Por primera vez en la historia bilateral, expertos gubernamentales, unidades de inteligencia financiera, instituciones de procuración de justicia y el sector privado de ambos países trabajan de forma unificada.

Las herramientas clave de esta ofensiva incluyen:

  • Intercambio de información en tiempo real: Conexión de datos transaccionales sospechosos que un solo país o institución no podría detectar de forma aislada.
  • Sanciones de la OFAC: Bloqueos financieros inmediatos a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU.
  • Grupos de trabajo bilaterales: Mesas operativas que transforman la inteligencia financiera en investigaciones judiciales y órdenes de captura.

Afirmó que el operativo conjunto envía un mensaje directo a las cúpulas del narcotráfico: “la época en la que los cárteles protegían sus recursos moviéndolos a través de las fronteras ha terminado”.

Con la colaboración de socios internacionales, el rastreo de activos de las redes criminales no dejará espacios para el ocultamiento de capitales.