
Los tratados comerciales que se firme en la recta final del sexenio de Enrique Peña Nieto no son una ‘camisa de fuerza’ para el próximo presidente de México, quien entrará en funciones en diciembre próximo tras la elección del 1 de julio, aseguró el director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Moisés Kalach.

Consideró que en lugar de estrechar el margen de maniobra del siguiente mandatario, se está ratificando la visión de país que se ha venido desarrollando en los últimos 25 años, nación enfocada en el libre comercio y garantías para las inversiones.
Kalach aceptó que los tratados comerciales evitarían que se echaran abajo las reformas estructurales y resaltó que, actualmente, existe un 75 por ciento de posibilidad de que se firme un acuerdo en las próximas semanas, pero recalcó que para México, lo importante no son los tiempos, sino la firma de un buen tratado.
Esta semana, el Senado ratificó el TPP-11, mientras que la semana pasada se concretó la renegociación del Tratado de Libre Comercio de la Unión Europea y México (TLCUEM).
Agregó que hay temas como las cláusulas de «muerte súbita», propuesta por Estados Unidos, en los que México no estaría dispuesto a ceder, pero seguirán evaluando las «ventanas de oportunidad» que se están abriendo en los siguientes días.
