Todo está listo para que este viernes más de 190 mil fieles participen en la trigésimo cuarta edición de la Procesión de Viernes Santo, en la capital poblana.

A partir de las 12 horas, las siete imágenes que procesionan iniciarán el recorrido, al salir del atrio de la basílica catedral.

El comité organizador, integrado por autoridades eclesiásticas, universitarias, así como de los gobiernos estatal y municipal, destacaron que esta actividad se consolida como uno de los eventos religiosos más significativos del país.

El secretario de Economía y Turismo del municipio, Jaime Oropeza Casas, subrayó que la procesión representa un pilar espiritual y turístico para Puebla.

Señaló que se prevé la llegada de alrededor de 80 mil turistas durante Semana Santa, lo que generará una derrama económica superior a los 300 millones de pesos en los días santos.

El presidente del comité organizador, Carlos Martínez Cruz, señaló que se espera una afluencia récord, por lo que exhortó a los asistentes a tomar precauciones como el uso de protección solar, hidratación y atender las recomendaciones de las autoridades.

El secretario General de Gobierno municipal, Francisco Rodríguez Álvarez, informó que el operativo de seguridad para la procesión, iniciará desde las 7 horas, contará con la participación de más de 400 elementos de distintas corporaciones, además de patrullas, ambulancias y unidades de emergencia.

“Se han dispuesto todas las condiciones para que la ciudadanía viva esta procesión con fe, solemnidad y seguridad”, aseguró.

Los organizadores recordaron que se habilitará un espacio destinado a personas con sensibilidad auditiva, adultos mayores y discapacitados, ubicado sobre la avenida Reforma, entre las calles 9 y 7 norte, a fin de que puedan presenciar el paso de las imágenes de forma segura y tranquila.

Las imágenes de la Procesión

La Virgen Dolorosa del Carmen. Obra quizá del siglo XVIII (atribuida a José Villegas Cora) muestra la calidad de los imagineros poblanos de esa época, como las facciones y expresiones adecuadas. Se encuentra en la capilla de Santa Teresa del Templo del Carmen.

Nuestra Señora de la Soledad. Es de factura sevillana de finales del siglo XVII. Desde su arribo despertó gran devoción al grado de que dio origen a su magnífico templo y al convento anexo de religiosas Carmelitas descalzas.

Jesús de las Tres Caídas. Se venera en el Templo de Analco y la leyenda afirma que cuando estaba siendo tallada, el escultor no permitía ninguna presencia, salvo un ciego. Cuando estaba concluida el ciego le pidió al maestro tocar el rostro de la imagen, recuperando la vista de inmediato. El milagro la hizo de una gran popularidad y devoción.

Jesús Nazareno de San José. Es una imagen de finales del siglo XVI. Su escultor Lorenzo Rodríguez fue aprehendido por la inquisición, logrando que su imagen fuera al Templo de San Pedro, donde empezó su veneración. Las autoridades decidieron trasladarlo a la parroquia de San José, donde dio lugar a la Cofradía de Nazarenos, que es la más antigua de la ciudad. La devoción dio lugar a la construcción de una suntuosa capilla y a un culto que perdura hasta nuestros días.

Señor de las Maravillas. Es hoy quizá, la imagen más venerada de la ciudad. Las religiosas agustinas de Santa Mónica la ganaron en una rifa. Una novicia descubrió que, durante la noche, la imagen era azotada por dos soldados romanos que formaban parte del “paso”. El suceso causó conmoción y dio lugar a la gran veneración. Su nombre proviene de las maravillas que su devoción ha logrado.

Santo Niño Doctor de Tepeaca. La imagen llegó a Tepeaca en 1942, desde entonces cuenta con una gran devoción. Se sumó a la provesión de Viernes Santo en el año 2019 por invitación del arzobispo Víctor Sánchez Espinosa.

Jesús de la Misericordia. Imagen plasmada por Santa Faustina Kowalska en 1931, cuenta con una amplia devoción en todo el mundo, se sumó a la procesión en 2022.