Al comparar las cifras entre el reporte de nuevos empleos registrados ante el IMSS, contra los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), entre enero y marzo de 2026, se concluye que hay más personas sin acceso a seguridad social, ahorro para el retiro, vacaciones pagadas, protección ante riesgos de trabajo, entre otros factores que mejoran la calidad de vida.

De acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), si bien, en este periodo el IMSS registró 258,605 nuevos puestos de trabajo (sin contar repartidores y conductores de plataformas digitales), un aumento de 14% respecto al año anterior, el ENOE revela que la población ocupada total disminuyó en 227 mil 155 personas entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, y 88% de esa caída se concentró en el sector formal.

El instituto señala que uno de los datos más reveladores corresponde a la caída en el número de patrones registrados ante el IMSS.

Solo en marzo, se perdieron 28 mil 168 patrones, lo que equivale a una contracción anual de 2.7%. Este fenómeno lleva más de dos años.

La Organización Internacional del Trabajo señala que, aproximadamente 2 mil 100 millones de personas trabajarán en la economía informal en 2026, lo que representa cerca del 60%.

Si bien México destaca por una baja tasa de desempleo en 2026, registra una tasa de informalidad cercana al 55 por ciento.

El IMCO afirma que, al comparar países, se observa un patrón consistente en el que mayores niveles de pobreza se asocian con mayores tasas de informalidad.

Menos de la mitad de los trabajadores mexicanos tienen empleo formal, lo cual representa una barrera persistente al crecimiento del país y la competitividad del mercado laboral.

La tasa de informalidad llegó a 54.8% en marzo, con una brecha de género creciente: la informalidad en mujeres aumentó 1.7 puntos porcentuales, frente a 0.5 puntos en hombres, lo que significa que las mujeres enfrentan mayores obstáculos como trabajos no flexibles para acceder a la formalidad.