La tasa de desocupación se situó en 2.6 por ciento en el mes de febrero, es decir alrededor de 1.6 millones de personas, conforme la encuesta nacional de ocupación y empleo del INEGI, en contraste con unas 110 mil personas que se convirtieron en empleadoras.

Mientras, la tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 7.0 por ciento. En el segundo mes de 2025, fue de 6.3 por ciento.

La tasa de condiciones críticas de ocupación —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2026— fue de 39.3 por ciento. En febrero de 2025, fue de 38.9 por ciento.

Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.8 por ciento. En igual mes de 2025, fue de 54.5 por ciento.

Del total de la población ocupada (60.3 millones), 41.4 millones (68.7%) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó un alza anual de 294 mil.

Además, 13.8 millones (22.8%) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados: 680 mil personas más respecto a febrero de 2025.

Por su parte, 3.2 millones (5.3%) fueron personas empleadoras, cifra que subió en 110 mil.

Finalmente, 1.9 millones (3.2%) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó un incremento anual de 17 mil personas.