Este 13 de marzo, es el Día Mundial del Sueño, una de las necesidades fisiológicas que, en últimas fechas ha adquirido gran importancia.

En México, 4 de cada 10 adultos tienen problemas de sueño; y son las mujeres, las más afectadas.

De acuerdo a diversos estudios la brecha de género incide en la calidad del descanso.

El Estudio Global del Sueño 2025 de ResMed señala que 38% de las mujeres reporta dificultades para conciliar el sueño más de tres veces por semana, frente al 29% de los hombres.

La Titular del Servicio de Medicina de Sueño, Martha Guadalupe Torres Fraga, menciona que el descanso femenino está influido por múltiples factores, como los hormonales, carga mental, y cambios en la temperatura corporal, además del estrés.

Durante la noche, el cuerpo femenino experimenta fluctuaciones en la temperatura que pueden provocar microdespertares por lo que los expertos en descanso recomiendan soluciones como Cooling Tech, una tecnología diseñada para ayudar a disipar el calor corporal y mantener una temperatura óptima durante la noche.

 Porque cuando el organismo no logra disipar el calor adecuadamente, se interrumpen las fases profundas del sueño, justo donde ocurre la reparación celular, la consolidación de la memoria y la regulación emocional.

La importancia del sueño

Las interrupciones nocturnas afectan particularmente las fases profundas del sueño, consideradas las más reparadoras para el organismo.

Es en ellas donde se llevan a cabo procesos como reparación celular, consolidación de la memoria y regulación emocional, se activa el sistema linfático, encargado de eliminar residuos metabólicos del cerebro.

Cuando el sueño profundo se fragmenta, la capacidad de recuperación del cuerpo disminuye, lo que puede traducirse en fatiga persistente, dificultades cognitivas y mayor vulnerabilidad al estrés.

De ahí la importancia de contar con herramientas y condiciones que garanticen un sueño tranquilo y reparador.