
Las empresas Constructora de Proyectos Viales de México, filial de OHL, la portuguesa Mota-Engil, la mexicana ICA y Cicsa, de Carlos Slim, mostraron interés para construir el Centro Intermodal de Transporte Terrestre del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

Éstas empresas y otras diez respondieron a las 265 preguntas respecto a la obra al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), según el acta de la primera junta de aclaraciones de la relanzada licitación.
Esta subasta se relanzó luego de quedar desierta en un primer intento cuando fueron descalificadas la mayoría de las firmas por falta de documentación, al igual que las dos finalistas al no reunir los requisitos técnicos necesarios.
Indica que este centro de transporte se ubicará al sur de la terminal del nuevo aeropuerto, donde llegará el Metrobús y Mexibús, el Metro, las conexiones vehiculares para taxis y autobuses, además del posible tren eléctrico exprés.
Este es el proceso de licitación más importante que ha presentado dificultades para el grupo aeroportuario que dirige Federico Patiño, ya que originalmente el fallo debió ejecutarse en junio del 2017, destacó una publicación de El Financiero.
“Es una obra importante. Con el ajuste en los tiempos que demos, la obra quedará en tiempo para que también esté listo cuando el aeropuerto comience, aunque siempre nos gusta tener un colchón de tiempo”, aseguró Patiño en entrevista en la reunión anual de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a finales de 2017.
Cuando se lanzó la licitación por primera vez, se planteó que el centro de transporte estuviera listo para mediados de 2021, más allá del plazo establecido para la inauguración de la terminal que es octubre de 2020.
