
Con la cancelación del del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), entre 2.3 millones y 10.3 millones de trabajadores perderían su trabajo en uno a cinco años en México y más de tres millones en Canadá y Estados Unidos.

Mientras, el efecto para el sector laboral de Canadá sería de más de 1.2 millones de empleos y en el de los estadounidenses de más de 1.8 millones.
De acuerdo con un estudio de la consultora Trade Partnership Worldwide, en Norteamérica, los estados que serían más afectados por el fin del acuerdo son Texas, Nueva York y Florida, donde entre 110 y 154 mil personas perderían sus empleos.
La terminación del TLCAN también afectaría a países que no son de la región del pacto comercial.
La disrupción de las cadenas de suministros basadas en el acuerdo impulsaría, por ejemplo, la competitividad de los proveedores de Asia Pacífico, incluso de los europeos, agrega el análisis.
Dentro de los beneficios para estas economías, China, por ejemplo, vería crecer su PIB 0.16 puntos porcentuales en un corto y mediano plazo y se generarían más de 2 millones de empleos en ese país.
Por su parte, Corea del Sur tendría un crecimiento en su Producto Interno Bruto de 0.35 puntos porcentuales en el mismo plazo y se impulsarían 146 mil empleos nuevos; el PIB de Japón crecería 0.24 puntos porcentuales y se desarrollarían 291 mil empleos, mientras que Alemania tendría un impacto positivo en su PIB de 0.2 por ciento y generaría 123 mil trabajos.
