América Latina, crece pero no mejora el ingreso, es la expresión usada por Alejandro Werner, director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Hemisferio Occidental, quien advirtió que el calendario electoral en México, Colombia y otros países representa un riesgo para 2018.

 

 

El asunto lógico es que en 2017 ha vuelto a crecer Argentina y algo Brasil y con ello arrastran hacia arriba los indicadores de una región que está creciendo al 1.2 por ciento, tras dejar atrás seis años de desaceleración.

El optimismo hace creer al funcionario que en 2018 el PIB regional trepará 1.9 por ciento.

Werner admite sin embargo que el crecimiento es débil en el largo plazo y lo más crítico está en que no mejora el ingreso de las personas, quizá lo que es real e indica al fin de cuentas lo que pasa con el bienestar de las familias.

Ve como riesgos internos para 2018, el calendario electoral de México, Colombia y otros países, el impacto de la debacle de Venezuela, principalmente en Colombia por la crisis de los exiliados y refugiados que huyen en busca de comida y medicamentos, y la caída operativa de Petrocaribe.

Adicionalmente, en riesgos externos está un eventual endurecimiento de las condiciones crediticias internacionales.

Werner también enumeró lo que se debe hacer para llegar a un crecimiento más dinámico: desarrollo de infraestructura, tener programas en pro de la mujer, combatir la informalidad laboral, invertir en capital humano, tener mejores gobiernos, enfrentar la corrupción y llegar a mejores procesos de integración regional.

Y con unos requisitos: aumentar el ahorro, mejor capital, más inversión y elevar la productividad.