Académicos de la Universidad Popular Autónoma de Puebla (Upaep), analizaron el nuevo panorama económico derivado de la primera revisión del tratado.
El director de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, Derzu Daniel Ramírez Ortiz, explicó que la negativa de Estados Unidos de extender automáticamente l vigencia del tratado, abrió un periodo de revisiones anuales hasta 2036, lo que refleja un cambio profundo en la política económica estadounidense, donde el libre comercio ha dejado de ser el eje principal para dar paso a un modelo de seguridad económica.
Señaló que el enfoque es fortalecer su producción nacional, proteger industrias estratégicas como la automotriz, los semiconductores, la inteligencia artificial, la industria farmacéutica y los minerales críticos, además de reducir su dependencia de China.
Por su parte, Juan Carlos Botello Osorio, profesores de la Facultad de Comercio, advirtió que la incertidumbre derivada de las revisiones anuales puede influir en las decisiones de inversión extranjera.
Explicó que durante 2025 México captó alrededor de 7 mil 392 millones de dólares de nuevas inversiones provenientes de Estados Unidos; sin embargo, el primer trimestre de 2026 muestra una cifra cercana a los 680 millones de dólares, similar a la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Enfatizó que México necesita fortalecer aspectos internos como la infraestructura energética, el abastecimiento de agua, la seguridad pública, el Estado de Derecho y la certidumbre jurídica para mantener su atractivo como destino de inversión.
Guzmán Cano consideró que uno de los principales retos será el cumplimiento de las reglas de origen, la trazabilidad de componentes, los procesos de certificación y el cumplimiento regulatorio, elementos que cobrarán cada vez mayor importancia para conservar los beneficios arancelarios.
Añadió que las pequeñas y medianas empresas deberán profesionalizar sus procesos para integrarse exitosamente a las cadenas de suministro de Norteamérica.
Los académicos coincidieron en que el nuevo escenario también abre importantes oportunidades para el país, entre las que destacaron:
- Diversificar mercados de exportación aprovechando los múltiples tratados comerciales que México mantiene con más de 50 países.
- Reducir la dependencia comercial respecto a Estados Unidos mediante una mayor apertura hacia América Latina, Europa y Asia.
- Fortalecer el mercado interno para disminuir la vulnerabilidad frente a los cambios del comercio internacional.
- Modernizar la infraestructura logística, energética y aduanera.
- Combatir la informalidad, la corrupción y fortalecer el Estado de Derecho.
- Impulsar políticas públicas que generen mayor confianza para la inversión nacional y extranjera.
- Preparar talento especializado capaz de responder a las nuevas exigencias técnicas del comercio internacional.
Consideraron que el comercio internacional atraviesa una transformación estructural donde las decisiones ya no responden únicamente a criterios económicos, sino también a factores de seguridad, geopolítica y competencia tecnológica.
Señalaron que las universidades tienen la responsabilidad de formar especialistas capaces de comprender estos cambios, asesorar a las empresas y generar propuestas que permitan a México aprovechar las oportunidades derivadas del nuevo entorno internacional.
Reiteraron que el reto para el país no consiste únicamente en enfrentar las revisiones del T-MEC, sino en utilizarlas como un impulso para fortalecer su competitividad, diversificar su economía y consolidar una estrategia de desarrollo que permita aprovechar plenamente la integración económica de América del Norte.
