De acuerdo a BNP Paribas, uno de los grupos financieros y bancos más grandes de Europa, la inversión en México se mantendrá congelada en el corto plazo como respuesta a la incertidumbre que ha generado el inicio de las revisiones anuales del T-MEC.

La economista en jefe, Pamela Díaz Loubet, explicó que la falta de un marco jurídico y de un protocolo claro sobre el significado de operar bajo revisiones anuales durante la próxima década genera un congelamiento de inversiones.

“Es difícil comprometerse a largo plazo cuando las reglas del juego no están bien definidas”, señaló.

A diferencia del dinamismo observado en las exportaciones mexicanas, que han mantenido a nuestro país como el principal socio comercial de EU, la inversión fija bruta en México refleja un comportamiento negativo, arrastrando una tendencia de debilidad de casi dos años.

Pese a las presiones recientes y a la volatilidad en el mercado cambiario, la previsión de BNP Paribas para el cierre de año sitúa al tipo de cambio en 17.40 pesos por dólar.

De acuerdo con la especialista, la cotización de la moneda mexicana está determinada fundamentalmente por el ciclo económico de Estados Unidos y su transmisión a través de las remesas, más que por la volatilidad política o los titulares noticiosos sobre el T-MEC.

Mencionó que, mientras la incertidumbre no esté relacionada con cambios estructurales en los términos de intercambio comercial, el peso mexicano permanecerá en niveles estables.

Ante el entorno actual, Díaz Loubet anticipó que la Reserva Federal de Estados Unidos incremente la tasa de referencia en diciembre; mientras que Banco de México mantenga sin cambios la tasa de interés.

En cuanto a Banco de México (Banxico), estimó que mantenga su tasa de referencia en 6.50% durante todo el año, para luego ejecutar tres incrementos en 2027 hasta alcanzar el 7.25%, buscando llevar la tasa real de vuelta a terreno restrictivo ante las presiones inflacionarias en el sector de servicios.

Finalmente, en materia de crecimiento, la economista en jefe anticipa una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.5% para este año, apoyada en gran medida por el impulso del sector secundario exportador y la demanda de servicios.