La Junta de Gobierno del Banco de México presentó el informe trimestral enero-marzo 2026, en el que ajustó a la baja su expectativa para el crecimiento económico del país para este año a 1.1%, por debajo del 1.6% previsto anteriormente.

De acuerdo el banco central, el ajuste en la expectativa de crecimiento se debe a la presencia de un desempeño de actividad económica más débil de lo esperado.

La institución considera que el próximo año, se registrará un crecimiento de 2.1%, cifra ligeramente superior al 2 por ciento previsto en el reporte previo.

En contraste, mantuvo su expectativa para alcanzar la meta de inflación del 3.0% en el segundo trimestre del 2027.

Respecto a la generación de empleos, la previsión para el trimestre octubre diciembre se mantiene entre 260 y 460 mil puestos registrados ante el IMSS; con un crecimiento de entre 400 y 600 mil empleos en 2027.

De acuerdo con el banco central, la inversión en México continuaría mostrando un desempeño débil al menos hasta el segundo semestre de 2026, debido, principalmente, a la incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC.

Por otra parte, considera que las exportaciones podrían mantener una expansión moderada gracias al comportamiento esperado de la producción industrial en Estados Unidos y a la demanda de bienes relacionados con el sector tecnológico.

Manifestó que el conflicto en Medio Oriente añade nuevos elementos de incertidumbre para la economía mundial y los mercados financieros internacionales, aunque que no prevé un impacto directo sobre la economía mexicana.

Insistió en la necesidad de mantener en alerta los riesgos asociados al comportamiento de los precios de energéticos y materias primas que mantienen un balance de riesgos con “sesgo a la baja” para el crecimiento nacional.