
Granjas Carroll México advirtió que su proyecto de rastro Tipo Inspección Federal se encuentra en riesgo por el condicionamiento de seis personas que frenan el tendido de red de gas natural en Tepeyahualco al cobrar derecho de paso. De hecho canceló inversiones por 165 millones de dólares en otras dos locaciones en Puebla, también por presiones de grupos marginales.

De hecho, este mes de mayo estarán en Puebla los socios extranjeros para realizar una vista al Rastro tipo TIF, evaluar las situaciones y mover las inversiones a otra entidad.
En Tepeyahualco de Hidalgo, el director de Relaciones Públicas de Granjas Carroll de México (GCM), Tito Tablada Cortés, lamentó la falta de condiciones para concretar el proyecto de expansión que la empresa porcícola inició en 2014.
Señaló que en los últimos cuatro años dejaron de invertir en comunidades un total de 165 millones de dólares y no se generaron 650 empleos directos, dos mil indirectos y no se beneficiaron a cinco mil productores que habrían recibido más de mil 260 millones de pesos de haber entregado 300 mil toneladas anuales de granos por la parálisis que se provocó en su desarrollo.
“De la fecha en que iniciamos la expansión al día de hoy hemos tenido que cancelar dos proyectos, uno en Libres donde se construiría una granja de cinco mil vientres y otro en San Juan Atenco, donde se pretendía instalar una planta para producir 400 mil toneladas de alimento balanceado, las cancelaciones básicamente por la oposición de algunos líderes”, dijo.
Tan solo la planta de alimentos iba a traer 25 mil vientres a la zona, o sea que GCM habría instalado cinco granjas y no solo una, lo que impidió una inversión complementaria de 100 millones de dólares y 400 empleos directos más.
“Eso es lo más triste, porque habiendo posibilidades de hacer contratos de agricultura de largo plazo bien pagados y directamente con productores organizados, éstos siguen sueltos y en manos de algunos intermediarios que castigan sus precios y no permiten el desarrollo de la región”, abundó.
Lamentó que no pueden avanzar en los trabajos del rastro que iniciaría su operación en este año pues un grupo de 6 personas han influido negativamente en el ejido con el que negocian pagar una servidumbre de paso para abastecerlo de gas natural, pero no se los han permitido.
