De acuerdo al “Informe Situación México” presentado por economistas de BBVA México, el conflicto en Medio Oriente, que ha provocado incrementos en el precio del petróleo, podría provocar pérdidas en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), aplicado a las gasolinas por hasta 38 mil millones de pesos durante las próximas seis semanas.

Pese a este escenario, en caso de que se aplique el subsidio al IEPS, la economía nacional podría verse favorecida al obtener ingresos adicionales por alrededor de 53 mil millones de pesos, si el precio del crudo se mantiene en 75 dólares por barril.

El economista en jefe de la institución, Carlos Serrano Herrera, manifestó: “cuando las gasolinas estuvieron muy bajas el año pasado no se redujeron los precios, pero cuando han estado altas, lo que ocurre es que el gobierno recauda menos e incluso puede llegar al grado de tener un negativo, es decir, subsidiar”.

El análisis presentado considera que no habrá “efectos muy importantes en la inflación; algo veremos, por mayores precios del gas”, insiste en que, por una parte, el país podrá vender petróleo más caro, pero, por otro lado, recaudará menos IEPS para no trasladar el aumento a los consumidores.

Gas natural y electricidad directamente afectados

Por su parte, Arnulfo Rodríguez, economista principal de BBVA, consideró que las implicaciones directas del conflicto para México serían limitadas.

Pese a ello, señaló que podría haber presiones en el precio del gas natural, “el tema del gas natural impacta directamente en los recibos de los ciudadanos. Además, es un insumo muy importante para la generación de electricidad por parte de la Comisión Federal de Electricidad, en particular, en la generación mediante ciclo combinado”.

Es así que los costos de generación eléctrica podrían aumentar considerablemente y el subsidio que se otorga a los hogares en México podría incrementar aún más.

Cabe recordar que la semana anterior, la presidenta Claudia Shrinbaum afirmó que mantiene estrecha coordinación con la Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Electricidad, a fin de poner en marcha las medidas necesarias para que el incremento en el precio del petróleo no impacte a las familias