De acuerdo al informe elaborado por la Secretaría de Economía y entregado este miércoles a la Cámara de Senadores, México llegará a la siguiente ronda de negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con una lista de 13 reclamos comerciales dirigidos a Estados Unidos.
En la reunión programada para el prevista para el próximo 20 de julio, el país solicitará atender medidas que considera contrarias al espíritu del acuerdo que incluyen los aranceles estadounidenses aplicados bajo la Sección 232 a sectores como el acero, el aluminio y la industria automotriz; las medidas contra productos no originarios del tratado bajo la Sección 122; restricciones en sectores específicos; el uso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, y diversas barreras comerciales impuestas a nivel estatal.
“México ha enfatizado que estas medidas representan obstáculos significativos para el comercio bilateral y requieren atención inmediata para mantener el equilibrio de la relación comercial entre ambos países”, señala el documento.
La dependencia señaló que, entre la lista, son 6 las prioridades a tratar: establecer un protocolo para evitar la aplicación de medidas comerciales unilaterales; resolver los aranceles al acero; preservar la competitividad de la industria automotriz; construir marcos de seguridad económica; atender otros temas bilaterales pendientes, y generar mayor certidumbre para la inversión.
Como parte de esta estrategia, el gobierno también buscará promover inversiones regionales en sectores estratégicos como semiconductores, medicamentos, cómputo y electrónica, con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro de América del Norte y reducir la dependencia de Asia.
Afirmó que las negociaciones muestran avances importantes, una vez que, de los 54 asuntos planteados inicialmente por Estados Unidos, únicamente permanecen 14 temas pendientes, relacionados con la pérdida de empleos manufactureros, la dependencia de terceros países en las cadenas de suministro, el déficit comercial, las reglas de origen y la seguridad económica.
Desde la perspectiva mexicana, estos temas pueden resolverse mediante una estrategia regional que fortalezca la producción en Norteamérica y reduzca la dependencia de importaciones provenientes de Asia.
La Secretaría de Economía sostuvo que México mantiene una posición comercial privilegiada frente a otros países.
