Topes presupuestales en legislaturas y cuerpos edilicios que permitan redireccionar recursos para obra pública, son parte del Plan B anunciado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tras el rechazo a su propuesta de reforma electoral.

La propuesta presidencial plantea poner un tope máximo a los Congresos de los Estados, Senado de la República y Cámara de Diputados, disminución de regidurías y en su caso síndicos.

Planteó que se trata de disminuir privilegios, quita de apoyo y otras dietas que se traducen en algunos casos en 500 mil pesos de ingresos por persona.

Mientras en materia de participación ciudadana que, existan temas electorales que se puedan consultar con la gente, «que la gente decida, eso es la democracia».

En paralelo la revocación de mandato a partir del tercer año.

Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria aseguró: “no es una derrota. Yo estoy muy satisfecha. Todo lo contrario; la gente sabe que uno no está dispuesta a negociar todo”.

Adelantó que su administración enviará una nueva propuesta legislativa, el próximo lunes 16 de marzo.

El “Plan B” también contempla reducir el número de regidores en algunos ayuntamientos, argumentando que varios municipios cuentan con más cargos de los necesarios.

Otro eje será ampliar los mecanismos de participación directa, particularmente en las consultas populares.

Además, propone flexibilizar la revocación de mandato, para que este mecanismo pueda realizarse tanto en el tercer como en el cuarto año de gobierno.