
México es hoy en día el cuarto exportador de vehículos a nivel global y el séptimo productor, al canalizar al exterior unos 55 mil millones de dólares anuales en vehículos automotores, creciendo 11 veces sus exportaciones de 1994 al 2017.

No obstante, ante las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), están en riesgo las exportaciones mexicanas de la industria automotriz ante las exigencias de la contraparte estadounidense, si bien, en el mediano plazo se puede traducir en nuevas inversiones.
Así lo planteo, Sergio L. Ornelas Ramírez, editor de MexicoNow, al observar que la coyuntura también representa una oportunidad para México de ajustar su modelo automotriz y atraer en los próximos años más inversiones.
Desde la firma del TLCAN, las exportaciones automotrices de México se multiplicaron por 11 veces, creciendo un 11 por ciento anual en promedio. En 2016 México exportó 2.7 millones de automóviles a Estados Unidos, Canadá, Europa, Colombia, Brasil, Argentina, Asia y Chile, refirió.
Apuntó que de frente al entorno actual de renegociaciones del TLCAN, las exportaciones automotrices de México están en riesgo, pues pueden afectarse por las exigencias de la contraparte estadounidense, lo que retrasará las negociaciones hasta mediados del 2018, al no lograrse acuerdo al cierre de la cuarta y quinta ronda de conversaciones del Tratado, aseveró.
Indicó que si se carece de acuerdos, es un gran riesgo pretender imponer tasas de cero a 35 por ciento de impuestos en Estados Unidos con base en las reglas de World Trade Organization (WTO) y la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Con relación a la exigencia estadounidense de aumentar el requerimiento de contenido norteamericano para camiones, automóviles y motores grandes a 85 por ciento desde 62.5 por ciento, Ornelas señaló que representa un reto para el país, dado que los costos se incrementarían al carecer México de la capacidad y las herramientas para realizar dichas piezas.
Sin embargo, en el mediano-largo plazo los beneficios de que lleguen un mayor número de inversiones externas y se tenga mano de obra más calificada, serán claves para que nuestro país y la región de Norteamérica puedan competir con Europa, Asia y Latinoamérica.
