De acuerdo con el analista soberano de la calificadora Moody´s, Renzo Merino, la expectativa de crecimiento para México podría subir del actual 1%, a 1.5% para este año y de 1.5% a 1.8% para el próximo.

Sin embargo, revisar al alza sus pronósticos de crecimiento no alcanzará para estabilizar la carga de la deuda.

El especialista señaló que se requiere consistencia en un crecimiento superior al 2% para conseguir consolidación fiscal que ponga a la deuda en una trayectoria a la baja, así como cerrar las brechas sociales de educación, infraestructura o salud que prevalecen en México.

Durante su participación en la conferencia anual Moody´s Inside México, señaló que adicional al bajo crecimiento del país, en la agencia perciben “prioridades en conflicto” para alcanzar la consolidación fiscal.

Lo anterior provocado por un contexto mundial de incertidumbre por los vaivenes geopolíticos, el ambiente arancelario y un mercado donde los inversionistas están volviéndose más selectivos y demandan un mayor rendimiento para tomar bonos de gobierno.

Agregó que en el caso mexicano se ha presentado también un deterioro en la credibilidad de la política fiscal.