La orden ejecutiva presentada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, para restringir el acceso de los migrantes no documentados al sistema financiero, incluido el uso de servicios para el envío de remesas, podría propiciar una caída entre 10 y 20% de estos recursos, a partir de septiembre próximo.
La directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, advirtió que esta situación implicaría un riesgo para el consumo y el crecimiento económico de México, una vez que las remesas representan alrededor de 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
La especialista señaló que, suponiendo que las medidas se apliquen a partir de septiembre de este año, implicaría un freno sobre la economía de 0.23 puntos porcentuales.
Si se estima que la economía crecerá 1.0 por ciento, la tasa de crecimiento prevista bajaría a 0.77 por ciento, algo que dependerá de qué tan estrictas sean las medidas de identificación impulsadas por el Departamento del Tesoro.
Por su parte, los analistas de BBVA Research, Marco Lara, Juan José Li y Carlos Serrano, señalaron que la orden ejecutiva busca limitar la aceptación de la matrícula consular mexicana para la apertura y el uso de servicios y productos financieros, tanto en sucursales bancarias como en establecimientos de envío de remesas y plataformas en línea.
En consecuencia, , los migrantes indocumentados tendrían que recurrir a la obtención de un pasaporte para continuar utilizando estos servicios, lo que implicaría mayores costos y menor practicidad.
