Las Naciones Unidas (ONU) seleccionó al gobierno de México para que se haga cargo de un programa local de empleo que conecta a migrantes que huyen de la violencia con puestos de trabajo en el sector privado.
De acuerdo a información que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, proporcionó a Bloomberg News, este programa podría servir de modelo para otros países con poblaciones migrantes similares.
A través de la iniciativa, se ha conseguido empleo para miles de personas a las que se les concedió asilo en México, incluso en los sectores automotriz y electrónico.
“Se ven empresas japonesas, alemanas, mexicanas que contratan refugiados. Los consideran personas confiables y trabajadoras”, señaló.
El funcionario sostuvo una reunión con los titulares de Relaciones Exteriores y Gobernación de México para discutir cómo la ONU puede colaborar mejor con el gobierno, luego de reconocer que el organismo lucha contra una grave escasez de fondos.
En los últimos dos años, ha sufrido drásticos recortes presupuestarios, principalmente tras el retiro de Estados Unidos, históricamente su principal donante, quien adeuda a la organización aproximadamente 4 mil millones de dólares.
Desde 2016, la ONU ha ayudado a más de 50 mil migrantes que antes sufrían persecución a trasladarse a zonas de México donde los salarios suelen ser más altos, incluyendo los estados del centro y norte del país, en comparación con el sur, más pobre.
El programa también les ayuda a abrir una cuenta bancaria para facilitar los pagos directos de sus nuevos empleadores.
Más de la mitad de los empleos encontrados han sido en el sector manufacturero, y el resto en el sector de la hotelero y ventas.
