De cara al inicio de la revisión del acuerdo comercial de América del Norte, Marsh, líder global en riesgos, publicó un análisis que explora tres posibles escenarios para la relación comercial entre los países involucrados, y cómo un entorno de mayor fricción podría impactar la operación y gestión de riesgos de las empresas.

El informe, “El comercio norteamericano bajo revisión”, señala tres resultados:

  • Una prórroga trilateral en la que Estados Unidos, Canadá y México acuerden revisiones y concesiones
  • El mantenimiento del marco actual, acompañado de acuerdos paralelos bilaterales o específicos por sector  
  • La rescisión por parte de Estados Unidos y un cambio hacia acuerdos bilaterales independientes

Cada escenario conlleva implicaciones distintas en materia de aranceles, reglas de origen, armonización regulatoria y cadenas de suministro transfronterizas.

Manifiesta que si bien, una prórroga trilateral negociada podría ofrecer la mayor continuidad, también requeriría concesiones sustanciales por parte de Canadá y México, y podría dejar a sectores clave como el automotriz, el del acero, el del aluminio y el de los minerales críticos sujetos a nuevas condiciones.

En cuanto al resultado de “no renovación, acuerdos paralelos acordados” preservaría el texto central del tratado comercial norteamericano, pero aumentaría la complejidad de las transacciones, ya que los gobiernos buscarían acuerdos específicos sobre temas críticos como el contenido automotriz, la energía y la evaluación de inversiones.

El escenario de terminación plantea el mayor riesgo de perturbación inmediata y duradera, ya que cualquier nuevo acuerdo bilateral probablemente se establecería a nivel ejecutivo en lugar de legislativo, lo que permitiría cambios de política persistentes y rápidos con el paso del tiempo.

En todos los escenarios, Marsh prevé que el aumento de la incertidumbre política afecte las cargas de cumplimiento y eleve la complejidad operativa relacionada con el comercio para las empresas multinacionales.

En ese sentido, el jefe de Análisis de Riesgos Geopolíticos y Económicos de la firma, Christopher Coppock, señaló que los líderes empresariales deben asumir que una mayor fricción política es la nueva norma a medida que avanza la revisión de los acuerdos comerciales.