El proceso de modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entró a una “fase intensa”, toda vez que los equipos negociadores ya están instalados en Washington para seguir con las discusiones técnicas, afirmó el director general del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce), Fernando Ruiz Huarte.

El directivo comentó que un grupo de empresarios mexicanos, integrados en el Cuarto de Junto, viajó a aquella ciudad estadounidense para apoyar con asesorías en las negociaciones y acelerar el paso para lograr un acuerdo en la primera semana de mayo.

“Se seguirá negociando a nivel técnico, sobre todo en los temas que no se tiene un consenso entre los tres países”.

Este es uno de los dos acuerdos a los que llegaron el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo; el representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y la ministra de Asuntos Globales de Canadá, Chrystia Freeland, en el encuentro a nivel ministerial que sostuvieron el pasado viernes.

Ruiz Huarte confirmó que la mayoría de los capítulos del acuerdo comercial son factibles de cerrar en muy corto tiempo, pero aún falta encontrar puntos en común en los llamados temas álgidos, como son cláusula de extinción quinquenal, reglas de origen y textil, estacionalidad agrícola y mecanismos de resolución de disputas.

Además, el gobierno de Estados Unidos tiene interés de concluirlo hacia esa fecha, pues está presionado por los plazos de llevarlo al Congreso para su revisión y aprobación.

Por su parte,  el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, aseguró que existe “una altísima probabilidad” de tener un acuerdo en principio para modernizar el TLCAN, a más tardar la primera semana de mayo.

 

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, afirmó que existe un 80% de probabilidades de que se logre un acuerdo en principio para el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la primera semana de mayo, con lo cual se procedería a la firma 30 días después.

Explicó que existe urgencia por parte de Estados Unidos por llegar a un acuerdo antes de mayo, ya que, de no lograrlo, el TLCAN tendría que ser aprobado por el nuevo Congreso estadounidense, el cual se prevé no tendrá una mayoría republicana. «Esto cambiaría totalmente las condiciones a negociar, por ello la urgencia por parte del gobierno estadounidense», señaló.

Sobre el impacto que tuvo en la renegociación el pronunciamiento del presidente Enrique Peña Nieto en contra de los constantes ataques de Donald Trump hacia México, Guajardo indicó que el tema político está separado del comercial, y los negociadores han entendido que el proceso no puede detenerse. «Incluso se quedó un equipo técnico trabajando», informó.