De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la brecha de ingresos laborales entre mujeres y hombres con ingresos en el país ronda 14%, esto se traslada al monto de pensiones que presenta una diferencia significativa entre hombres y mujeres.

La Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore) subrayó dichas diferencias son reflejo de factores estructurales, entre ellos, menores ingresos de las mujeres, trayectorias laborales interrumpidas y una mayor esperanza de vida.

Por cada 100 pesos que perciben los hombres, las mujeres reciben alrededor de 86 pesos, lo que significa menores aportaciones al ahorro para el retiro.

A estop se suma que, en México, una proporción relevante de mujeres realiza trabajo, particularmente de cuidados y del hogar, sin remuneración, lo que implica que, además de la brecha salarial, muchas mujeres enfrentan una brecha de acceso al ingreso que limita aún más su capacidad de ahorro formal.

Ahorro, un diferenciador

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) señala que los hombres reportan mayores niveles de ahorro en términos generales; sin embargo, entre las personas con ingresos, las mujeres tienden a ahorrar en mayor proporción.

La encuesta muestra que el ahorro informal es más frecuente entre mujeres, lo que refleja prácticas de administración financiera que no siempre se canalizan hacia instrumentos formales de largo plazo.

Importancia del ahorro para el retiro

Ante este escenario, la Amafore subraya el valor del SAR como la herramienta patrimonial más sólida de los mexicanos y específicamente para las mexicanas es un pilar importante para mantener su autonomía financiera.

Recordó que una cuenta Afore nunca se desactiva por falta de cotización formal; por el contrario, sigue siendo un motor de inversión activo que permite a los trabajadores multiplicar su dinero a través del ahorro voluntario y asegurar su tranquilidad futura.

destacó que existen mecanismos prácticos y accesibles para fortalecer el ahorro, incluso con montos pequeños y de forma constante.

Herramientas como GanAhorro y Millas para el Retiro permiten canalizar consumos cotidianos hacia la cuenta Afore, mientras que la domiciliación facilita realizar aportaciones automáticas sin fricción operativa, promoviendo hábitos de ahorro sostenidos en el tiempo.

Asimismo, para quienes generan ingresos fuera de la formalidad (por ejemplo, a través de micronegocios o prestación de servicios) existen alternativas concretas para integrarse al sistema.

En particular la afiliación al programa de trabajadores independientes del IMSS permite acceder a servicios de salud, ahorrar para el retiro y continuar acumulando semanas de cotización.

Amafore subraya que no se requieren cambios drásticos para comenzar a construir un retiro sólido. Las aportaciones voluntarias periódicas, incluso en montos pequeños, pueden generar un impacto significativo en el saldo final gracias al horizonte de inversión de largo plazo del sistema.