México necesita fortalecer la coordinación de su sistema financiero y ampliar su capacidad para movilizar recursos hacia proyectos de mitigación, adaptación, transición energética, conservación y desarrollo resiliente
Para ello, Iniciativa Climática de México (ICM) realizó el cuarto taller del proceso “Hacia la Plataforma País de Inversión para el Desarrollo y la Acción Climática en México”, con la participación del Consejo Mexicano de Finanzas Sostenibles (CMFS), el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), representantes del sector financiero, la banca de desarrollo, empresas, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.
El director ejecutivo de ICM, Adrián Fernández Bremauntz, afirmó que el cuarto taller forma parte de un proceso que busca construir, desde la sociedad civil, una propuesta integral de Plataforma País.
Aseguró que los resultados del encuentro permitirán reunir elementos técnicos para coadyuvar en la planeación del gobierno mexicano.
La directora ejecutiva del CMFS, Alba Aguilar Priego, advirtió sobre la urgencia de acelerar la movilización de recursos.
“La meta de financiamiento sostenible hacia 2030 ronda los 15 billones de pesos. Durante los últimos diez años se han movilizado alrededor de 1.5 billones mediante bonos etiquetados, mientras que las necesidades actuales se estiman en aproximadamente 1.7 billones de pesos cada año”, afirmó.
Las y los participantes coincidieron en que una Plataforma País debe permitir que los recursos se traduzcan en proyectos viables, medibles y con impactos concretos en los territorios.
Por su parte, Sergio Silva Castañeda, titular de la Unidad de Fomento y Crecimiento Económico de la Secretaría de Economía, subrayó que la sostenibilidad debe fungir como una condición para participar de manera competitiva en un entorno económico global, generar empleos de calidad y desarrollar nuevas oportunidades de inversión.
Sostuvo que el Plan México traza la ruta para avanzar hacia una economía ambientalmente sostenible y para fortalecer una integración sólida entre instancias de gobierno.
Durante la reunión, la conversación se concentró en los instrumentos existentes, su capacidad para atender las necesidades de inversión climática y los desafíos para ampliar su utilización en sectores prioritarios.
Entre las principales barreras se identificaron la fragmentación de los esfuerzos, la falta de proyectos suficientemente preparados, la percepción de riesgos elevados, los plazos de inversión, la necesidad de contar con información comparable y la ausencia de mecanismos que vinculen de manera sistemática las prioridades climáticas con los instrumentos financieros adecuados.
En este contexto, una Plataforma País podría convertirse en el mecanismo articulador entre las prioridades nacionales, las carteras de proyectos y las distintas fuentes de financiamiento. Su funcionamiento tendría que estar encabezado por el gobierno mexicano y apoyarse en una gobernanza clara, participación multisectorial, transparencia y rendición de cuentas.
