De acuerdo a la firma de servicios de auditoría, consultoría, asesoría financiera y gestión de riesgos, Deloitte, la Copa Mundial de Futbol 2026 representa para México una oportunidad económica de carácter excepcional.

El principal motor es la activación del consumo una vez que detonará un ciclo intensivo de gasto, combinado con la llegada de aficionados nacionales e internacionales.

La firma destaca que el incremento en el consumo interno, impactará directamente a hogares, restaurantes, comercios y espacios públicos.

De esta manera, el mensaje para el sector empresarial, radica en la capacidad de capturar consumo incremental.

Esto exige una preparación anticipada para identificar patrones de gasto, ajustar capacidades operativas y diseñar propuestas de valor relevantes a fin de capitalizar el torneo en el corto plazo, pero, además, convertir el impulso en crecimiento sostenido más allá del año mundialista.

El impacto económico

Las estimaciones de Deloitte arrojan que la Copa del Mundo aportará un valor agregado de 2 mil 730 millones de dólares, aunado a la generación de 112 mil 200 empleos temporales, incluyendo las obras en curso.

Este impacto económico representa el 0.14% del Producto Interno Bruto (PIB) del país en 2026.

Los sectores más beneficiados, de acuerdo al estudio, serán gastronomía, retail y entretenimiento, que actuarán como multiplicadores clave del gasto.

La gastronomía destaca por su capacidad de generar empleo y capturar consumo recurrente, mientras que el retail se beneficia por compras de ocasión, merchandising y categorías vinculadas al turismo.

Mientras que el entretenimiento, aunque con un peso relativo menor, desempeña un rol estratégico al extender la experiencia del visitante más allá del estadio, incentivando estancias más prolongadas y una distribución más amplia del gasto dentro de la ciudad.

La evidencia de Mundiales previos muestra un legado turístico sostenido post evento.

El turismo internacional registra un incremento significativo en el año mundialista (+26.5%), seguido de crecimientos adicionales durante los tres años posteriores.

Este comportamiento confirma que el Mundial actúa como un acelerador de posicionamiento turístico, con efectos que perduran más allá del año del torneo.

Consejos

La experiencia de otros mega eventos muestra que quienes capitalizan mejor la oportunidad son aquellos que definen su estrategia con anticipación.

El valor no se materializa de manera automática, requiere planificación operativa, enfoque en el cliente y propuestas comerciales diseñadas específicamente para el torneo.

Entre las recomendaciones clave para las empresas destacan:

  • Planear por picos y macrozonas
  • Asegurar operaciones resilientes
  • Capturar valor, no solo volumen
  • Reducir fricciones en la experiencia
  • Cuidar la marca y el cumplimiento
  • Ejecutar con lógica sectorial