La japonesa Toyota Motor Corp anunció que trasladará parte de su producción de camiones de México a Estados Unidos, una vez que concluya la construcción de su nueva planta en Texas.
Con una inversión de 3 mil 600 millones de dólares, el fabricante japonés indicó que el nuevo edificio se ubicará en su complejo industrial de San Antonio y entrará en funcionamiento en 2030, lo que generará 2 mil puestos de trabajo.
Señaló que, la producción de su camioneta Tacoma de tamaño medio se moverá de la planta Toyota Manufacturing en Baja California, a la de Texas, sin embargo, aclaró que mantendrá la fabricación de la Tacoma en su planta de Guanajuato y reiteró su compromiso con sus operaciones en México.
Esta medida es parte de la respuesta del fabricante a las presiones del presidente Donald Trump a las automotrices para que trasladen una mayor parte de su producción a Estados Unidos.
Toyota ha mantenido su postura e instó al mandatario a prorrogar el tratado comercial de Norteamérica, T-MEC, que, asegura, es fundamental para la producción integrada de vehículos.
Por su parte, el director de estudios económicos de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Julio Galván, afirmó que el anuncio de Toyota debe considerarse como una reconfiguración gradual, no como una salida de México, pues el país sigue siendo pilar indispensable para la región Norteamérica por cadena de suministro, cercanía de mercado y logística.
Recalco que la prioridad no debería ser cuestión de competencia como socios T-MEC, sino fortalecer la plataforma en la región para hacer frente a los productos de Asia y Europa.
Señaló que el trato arancelario para quien cumpla las cadenas de origen debe quedar bien planteado en el Tratado de Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
