El descontento y la apatía de la ciudadanía hacia los partidos políticos en México han registrado un incremento en el último año, de acuerdo con el más reciente estudio de opinión pública publicado por la encuestadora Consulta Mitofsky.

El reporte compara la percepción ciudadana, el rechazo electoral y las preferencias partidistas entre agosto de 2025 y agosto de 2026, de acuerdo a la encuesta realizada a mil 200 personas mayores de 18 años, con credencial para votar, en el país.

Los datos muestran un desgaste en la reputación de los partidos como Morena, Movimiento ciudadano y Verde Ecologista.

La principal caída fue del partido en el poder que registró un retroceso de 6.6%, respecto a la percepción «buena» por parte de los ciudadanos al disminuir de 56% en agosto de 2025, a 49.4% en el presente.

En contraparte, la opinión negativa, para ese mismo partido, escaló del 23.9 % a 34.9% en el mismo periodo, lo que significa un incremento de 11 puntos en la opinión “mala” por parte de los ciudadanos.

En cuanto al desinterés o la negativa a sufragar por las opciones políticas actuales, los resultados son variables; lo que representa un reto para las estructuras partidistas de cara a los próximos procesos electorales.

Si bien, para algunas fuerzas políticas como el PEI, se mantiene un porcentaje elevado de rechazo, en la medición actual reportó una disminución al pasar del 57.6% en 2025 a 48.7 en este año.

En el caso de Moren, la encuesta indica que el rechazo por parte de los votantes subió 3.9 puntos al pasar de 23.1 a 27% en un año.

Pese a estos resultados, la preferencia por partido político se mantiene “estable” al mostrar variaciones menores, lo que mantiene a Morena a la cabeza con el 33.4% de preferencia del electorado, al perder solo una décima respecto a la medición del año anterior.

Se registraron ligeras fluctuaciones en los porcentajes, destacando aumentos marginales en el respaldo hacia algunas fuerzas políticas; la más significativa fue para el PRI que se encuentra con un 10.4% de preferencia, lo que significa un incremento de 3.1 puntos respecto a la medición anterior.

En cuanto al porcentaje de personas que no declara preferencia, la cifra bajó de 34.9% a 19.4%, es decir, 15.5 puntos menos, lo que indica una mayor definición del electorado.