La cancelación del proyecto o serios retrasos en la apertura del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México tendría implicaciones crediticias negativas, no nada más para el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México, sino también para el sector aeroportuario mexicano en general, advirtió la calificadora Moody’s.

 

Ante el debate alrededor de la construcción del Nuevo Aeropuerto, luego de que Carlos Slim, uno de los inversionistas más importantes del proyecto, salió a defender la obra y a advertir que la cancelación de éste frenaría el crecimiento de la ciudad, la calificadora emitió un reporte en el que indicó que la apertura del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México generaría flujo de efectivo adicional para el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México.

«El principal desafío de largo plazo para las compañías aeroportuarias son las restricciones de capacidad que pudieran inhibir su crecimiento», indicó Adrián Garza, Vice President, Senior Analyst de Moody’s.

«Para poder atender la fuerte demanda, muchos aeropuertos necesitarán inversiones de capital y contratación de deuda adicional para financiamiento durante los próximos cinco años», refiere en el reporte.

La firma destacó que el sólido tráfico aéreo en México impulsará el perfil crediticio de los aeropuertos del país y detalló que el tráfico total en México aumentó 60% entre 2012 y 2017, o un promedio de 10 por ciento anual.

Mientras que las compañías aeroportuarias esperan que continúe esta tendencia gracias al menor costo de los boletos que provoca la mayor competencia entre aerolíneas.

Expone que la creciente demanda local e internacional también impulsa la tendencia de crecimiento de tráfico aéreo ante las mejores perspectivas económicas en México y Estados Unidos, principales contribuyentes de viajeros internacionales.

Moody’s destacó que el desempeño financiero de los aeropuertos también se beneficia con el crecimiento de los ingresos no aeronáuticos.

Los ingresos totales de los aeropuertos privados están creciendo incluso más rápido que el tráfico, a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR, por sus siglas en inglés) de 21 por ciento en el período 2013-2017, impulsados por ingresos no aeronáuticos tales como concesiones, las cuales aumentaron a una CAGR de 21.2 por ciento en el mismo período.

Como resultado, se fortaleció la situación financiera de los aeropuertos mexicanos, reportando indicadores clave más altos que el promedio de la cartera global de aeropuertos administrados por privados calificada por Moody’s.