El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, confirmó que tras la tercera reunión de trabajo entre la delegación mexicana y el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, ambas naciones cuentan con una hoja de ruta más clara sobre los objetivos del acuerdo comercial hacia los próximos años.
En entrevista con el periodista Joaquín López-Dóriga, el funcionario detalló que los compromisos alcanzados buscan mantener la posición preferencial de México en el mercado norteamericano, previo a la siguiente ronda de conversaciones programada para la primera semana de septiembre en Washington, D.C.
En ese sentido, confirmó que entre los puntos acordados destacan:
- Defensa del 85% de las exportaciones: La prioridad estratégica de México es mantener su trato preferencial, conservando el 85% de los envíos a EE. UU. sin aranceles.
- Seguridad Económica: Se incorpora oficialmente el factor geopolítico al tratado para garantizar el suministro regional y proteger la innovación tecnológica.
- Menor dependencia de Asia: Se impulsará la producción en América del Norte de insumos clave como semiconductores, electrónica e inteligencia artificial.
- Siguiente parada: La próxima ronda de negociaciones de alto nivel será la primera semana de septiembre en Washington, D.C.
El funcionario mencionó que, a diferencia del inicio de las pláticas, ambos gobiernos ya tienen certidumbre sobre los alcances del acuerdo en este año y los temas complejos que se revisarán progresivamente hacia 2027.
Uno de los puntos en común es lograr una reducción de la dependencia de Asia, para ello acordaron coordinar acciones para disminuir gradualmente la dependencia de importaciones en sectores clave como la electrónica, la inteligencia artificial y los semiconductores.
En este punto, Ebrard Casaubón confirmó que, si bien se necesita mucha precaución, respecto a la relación con China, México tiene claro que no desea entrar en conflicto ni con ellos ni con algún otro país.
“Lo que nosotros siempre decimos es, bueno, veamos qué es lo que tiene un contenido de seguridad indudable y ahí tengamos precaución. Tenemos que garantizar el suministro de minerales críticos, por ejemplo…Entonces no nos interesa meternos en un conflicto con China, no lo buscamos, no nos interesa, la intención del gobierno de México, mantener buena relación con sus socios”, aseveró.
Afirmó que en este momento el objetivo principal es proteger la posición preferencial de México.
Actualmente, el 85% de las exportaciones hacia EE. UU. entra libre de aranceles, y la instrucción presidencial es mantener ese estatus.
Se busca establecer un marco bilateral que permita a Estados Unidos equilibrar su balanza comercial sin perjudicar el ritmo exportador de México.
Respecto a reglas de origen y sector automotriz, señaló que continúan las mesas de trabajo en materia de normas de origen y en la alineación de aranceles para autopartes y vehículos producidos en la región.
Reiteró que la siguiente ronda de negociaciones bilaterales se llevará a cabo la primera semana de septiembre en Washington, para formalizar los primeros acuerdos rumbo a 2027, teniendo en mente nuevos ejes estratégicos:
• Seguridad económica: Garantizar suministro y alineación geopolítica.
• Sustitución de importaciones: Producir más semiconductores y tecnología en la región para reducir la dependencia de Asia.
«Tenemos que navegar en esta nueva realidad geopolítica. Nuestra meta estratégica es mantener la posición preferencial de México dentro del mercado norteamericano y dar certidumbre a la inversión,» puntualizó.
