La decisión de Estados Unidos sobre aranceles a sus importaciones de acero y aluminio procedentes de México no afectará las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aseguró el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y anunció que el gobierno mexicano impondrá medidas equivalentes a productos estadounidenses.

 

«México sigue como desde el primer día de este proceso involucrado, abierto con esta negociación que nos lleve a encontrar un nuevo NAFTA que sirva para los tres países», dijo Guajardo en la sede mundial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

 

Comentó que esta acción fue vista por México como una decisión que iba a tomar su interpretación fuera de la mesa de negociaciones.

Dijo que sería totalmente incomprensible para el interés de los países involucrados que estas acciones se mezclaran con el proceso de negociación del acuerdo que también involucra a Canadá.

«No la consideramos dentro de nuestras decisiones y acciones de nuestra estrategia para modernizar NAFTA y responderemos de una manera clara y paralela», reiteró Guajardo.

«Estaremos claramente cuidando que al mismo tiempo que esta decisión que toma México sea clara y contundente y seguiremos abiertos al diálogo que hemos mantenido para la modernización del acuerdo», destacó.

Anunció que México tomará acciones equivalentes a las decididas por los Estados Unidos y comentó que «no se descarta nada», incluso llevar a Washington ante un comité de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

A través de un comunicado, la Secretaría de Economía (SE) señaló que México impondrá medidas equivalentes a diversos productos estadounidenses, como aceros planos (lamina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos); lámparas; piernas y paletas de puerco; embutidos y preparaciones alimenticias; manzanas, uvas y arándanos; diversos quesos, entre otros, hasta por un monto equiparable al nivel de la afectación.

La SE también dejó abierta la posibilidad de seguir negociando con la administración de Donald Trump, y reiteró su apoyo al sistema comercial internacional y su rechazo a las medidas proteccionistas unilaterales.

«El acero y el aluminio son insumos que contribuyen a la competitividad de varios sectores estratégicos y altamente integrados en América del Norte, como el automotriz, aeroespacial, eléctrico y electrónico, entre otros. México es el principal comprador de aluminio y el segundo de acero de Estados Unidos».