Iniciativa Climática de México (ICM) celebró la presentación de la estrategia para convertir los compromisos ambientales en proyectos de inversión viables de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
El organismo señala que es un movimiento favorable contar con una iniciativa que busque atraer capital privado mediante oportunidades bancables, fortalecer cadenas de valor prioritarias y crear condiciones que impulsen el desarrollo sostenible.
El anuncio se suma a los esfuerzos que distintos actores para fortalecer la arquitectura de financiamiento climático en el país.
Como parte del proceso de discusión y construcción, la iniciativa llevó a cabo el tercer taller «Hacia la Plataforma País de Inversión para el Desarrollo y la Acción Climática en México: Contribución desde la Sociedad Civil», con el que buscó generar insumos para fortalecer los mecanismos que faciliten el acceso al financiamiento necesario para cumplir los compromisos climáticos del país.
El organismo señaló que el reto es mayúsculo, una vez que para alcanzar las metas climáticas, se requiere una inversión estimada de 1.7 billones de pesos anuales hacia 2030, equivalente a 5.4% del Producto Interno Bruto (PIB).
En ese sentido, el director de Política Energética de ICM, Andrés Flores Montalvo, mencionó que México no sólo necesita identificar qué inversiones son prioritarias; sino también construir las condiciones para que esas inversiones sean financiables, transparentes y medibles.
“Una Plataforma País puede ayudar a ordenar la demanda de financiamiento, conectar proyectos con instrumentos financieros adecuados y acelerar la implementación de la NDC”, explicó.
Durante el taller, las y los participantes analizaron experiencias internacionales de financiamiento del sector privado alineado con objetivos climáticos, incluyendo mecanismos para movilizar capital hacia proyectos de transición energética, mitigación, adaptación e infraestructura sostenible.
También se abordó el papel de la cooperación técnica y del financiamiento internacional para preparar proyectos, reducir riesgos, fortalecer capacidades institucionales y facilitar la participación de la banca de desarrollo.
