En un contexto de reconfiguración de la industria automotriz en Norteamérica, México se consolida como el eje estratégico de la cadena de suministro regional, impulsando una bolsa de oportunidades de negocio superior a 8 mil 867 millones de dólares, con más de 1 mil 150 requerimientos de compra activos y una creciente demanda de proveeduría especializada.

Durante la rueda de prensa “Fortalecimiento de la cadena de suministro automotriz en México ante la reconfiguración de Norteamérica”, autoridades e industria coincidieron en un mensaje central: el futuro de la competitividad ya no depende únicamente de producir más, sino de integrar mejor a México en las cadenas de valor de alto contenido regional.

El presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Francisco González Díaz, repasó que México se mantiene como el cuarto productor mundial de autopartes y principal proveedor de Estados Unidos, concentrando cerca del 87% de sus exportaciones en ese mercado y generando cerca de un millón de empleos directos.

Hoy, más de 4 de cada 10 autopartes que importa Estados Unidos se fabrican en México, lo que posiciona al país como un pilar indispensable para la manufactura automotriz de la región.

a las puertas de la revisión del T-MEC, que nos tiene bastante emocionados por llamarle de esa forma. De una forma, es un proceso que introduce oportunidades y retos y criterios.

La discusión ya no es solo sobre partes tradicionales. El enfoque está en las reglas de origen para componentes críticos como baterías, electrónica y algo muy importante, software automotriz.

Para nuestro país, la consigna es clara: si elevamos rápidamente el contenido regional en componentes de alto valor, consolidaremos nuestro liderazgo en la nueva era de la movilidad; de lo contrario, corremos el riesgo de perder inversiones estratégicas frente a otras regiones, advirtió.

Ratificó que para alcanzar los objetivos del Plan México 2030, se establece como meta estratégica incrementar en 15 puntos el contenido nacional en sectores clave.

Indicó que se requiere construir un portafolio de empresas Tier 2 y Tier 3 capaces de cumplir con los estándares más exigentes del mundo, como son, por ejemplo, las certificaciones IATF 16949 y LAISO 9001.

Indicó que el 4° International Automotive Industry Supply Summit el 6 y 7 de mayo en el Centro de Congresos de Querétaro, para las pymes, este encuentro abre puertas antes inaccesibles, contacto directo con empresas, ancla y acompañamiento técnico para cerrar brechas tecnológicas. Para las empresas ancla representa una palanca concreta para reducir costos logísticos, fortalecer la trazabilidad y sobre todo cumplir con las reglas de origen del T-MEC en un entorno de alta incertidumbre regulatoria.
Concluyó que una cadena de valor fuerte e integrada es la mejor respuesta que México puede dar a la configuración global que se está dando y demostrar que el país no sólo quiere cumplir con las reglas, sino que está listo para liderar la agenda de integración productiva de alto valor.

Los invito a que este 6 y 7 de mayo, en el Centro de Congresos de Querétaro, por cuarta ocasión, seamos testigos de cómo cada reunión se traduce en alianzas, pedidos firmes y sobre todo en más contenido hecho en México, en cada vehículo que circula por nuestra región. Muchas gracias.

René Mendoza Costa, presidente de la Cadena de Proveedores de la Industria (CAPIM), dijo que de enero a marzo del 2026, las empresas han incrementado un 18 por ciento la búsqueda de proveedores en México, precisamente para la sustitución de estas importaciones.

Afirmó que el 34 por ciento de las empresas que están localizando nuevos proveedores en nuestro país están buscando autopartes, en maquinado, en dive casting, en inyección de aluminio, en inyección de plástico, además que un 25 por ciento de negocio para empresas de servicios indirectos, MRO, tecnología y un 5 por ciento para materia prima.

México: del nearshoring a la integración productiva
La industria automotriz atraviesa una transformación estructural impulsada por la revisión del T-MEC en 2026, la regionalización de cadenas productivas, las nuevas reglas de contenido regional y la transición hacia la electromovilidad. En este entorno, México no solo participa: lidera la integración productiva de Norteamérica.

El estado ha evolucionado de manufactura tradicional a un ecosistema de diseño, integración y desarrollo de sistemas automotrices completos, incluyendo tecnologías avanzadas como brake-by-wire y steer-by-wire.
“Hoy México está en el centro de la reconfiguración de la cadena automotriz. El reto ya no es atraer inversión, es integrar proveedores nacionales a esa cadena”, señaló Francisco González Díaz.