Al dirigir su primer mensaje durante la Pascua de Resurrección, tras la bendición Urbi et Orbi, el Papa León XIV, reiteró el llamado para terminar los conflictos bélicos y buscar la paz.
El primer Papa norteamericano enfatizó el mensaje de esperanza de la Pascua como celebración de la resurrección de Jesús tras su crucifixión.
“¡Dejemos que nuestros corazones sean transformados por su inmenso amor por nosotros! ¡Que quienes tienen armas las depongan! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz! ¡No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo! ¡No con el deseo de dominar a los demás, sino de encontrarlos!”.
Aunque evitó señalar todos los conflictos que se desarrollan en diversas partes del mundo, León XIV consideró que se percibe una sensación de indiferencia “ante la muerte de miles de personas… ante las consecuencias económicas y sociales que producen”.
Señaló que el mensaje de resurrección es que Jesús está vivo y permanece en el mundo y esto debe confirmar que el “el poder de la muerte no es el destino último de nuestra vida”.

