La seguridad se mantiene como uno de los principales retos para la actividad empresarial en México. Entre enero y junio de 2026 se registraron 6 mil 562 víctimas de extorsión, la cifra más alta para un primer semestre en los últimos 11 años, mientras que este delito continúa afectando las decisiones de operación, inversión y crecimiento de las empresas.
Ante esta realidad, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reunió a autoridades de seguridad y representantes del sector empresarial en el Foro de Seguridad 2026, “Responsabilidad Empresarial por un México en Paz”.
El objetivo fortalecer los canales de colaboración, conocer herramientas de prevención y respuesta, y generar acciones que permitan proteger a las empresas, sus colaboradores y las comunidades donde operan.
El presidente del organismo Juan José Sierra Álvarez, señaló que de enero a junio del presente año se registró un promedio diario de 43.3 carpetas de investigación por homicidio doloso, 1.7 por feminicidio, 34.3 por extorsión, 13.9 por robo a transportista y 174.2 por robo a negocio.
“Esta es la realidad de la que debemos partir, pero también está en nosotros, participar y no ser espectadores de cómo la inseguridad afecta a nuestras comunidades”, dijo.
En su intervención, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Omar Reyes Colmenares, destacó que proteger la economía también es construir seguridad y, de manera inversa, combatir las estructuras financieras de la delincuencia significa proteger a las empresas, los empleos, las cadenas productivas y el patrimonio de las familias mexicanas.
“El lavado de dinero no debe entenderse únicamente como un delito financiero: es el mecanismo que permite que los recursos generados por actividades ilícitas se oculten, se transformen y eventualmente se incorporen a la economía formal. Detrás de esos recursos puede haber narcotráfico, extorsión, secuestro, trata de personas, y muchas otras actividades delictivas”.
El organismo señala que construir un México en paz requiere instituciones capaces, coordinación y participación responsable de la sociedad, por ello, continuará generando espacios de diálogo que permitan acercar a las empresas información, herramientas y canales de colaboración con las autoridades.
