La firma internacional de asesoría en planificación de residencia y ciudadanía, Global Citizen Solutions, presentó un informe que derriba el mito de que los impuestos bajos son el único factor atractivo para los profesionales y empresarios con movilidad internacional.

El estudio revela que la estructura fiscal importa tanto como la tasa nominal para los ciudadanos globales que evalúan relocalizarse.

El nuevo índice de 48 jurisdicciones, corona a los Emiratos Árabes Unidos como la jurisdicción más favorable en materia fiscal.

Detrás de Emiratos Árabes Unidos, el top cinco de la clasificación general lo completan Antigua y Barbuda, Paraguay, Hong Kong y Bahamas.

Por su parte, Malta y Chipre se posicionan como las únicas dos jurisdicciones europeas en ingresar al top diez, lográndolo a través de regímenes preferenciales en lugar de tasas nominales bajas.

Por otra parte, siete jurisdicciones demuestran que una posición fiscal sólida y una buena calidad de vida no tienen por qué ser incompatibles, con Malta, Portugal y Costa Rica rompiendo el supuesto conflicto entre impuestos y calidad de vida.

El reporte demuestra que la tasa impositiva de una jurisdicción y la estructura de su sistema fiscal operan de manera independiente, como ejemplo:

  • Uruguay: Registra el puntaje de Estructura Fiscal más alto de la muestra y se ubica en el puesto 12 general. Pese a cobrar una tasa del 36% (cercana a Europa Occidental), su estructura territorial beneficia ampliamente a los residentes.
  • Hungría: Aplica una tasa baja del 15% pero cae al puesto 31, debido a que grava la renta mundial de sus residentes y no ofrece alivios de entrada.

El informe identifica dos mecanismos principales para obtener un puntaje alto en estructura fiscal:

  1. Base territorial absoluta: El sistema nunca alcanza los ingresos extranjeros (ej. Uruguay, Panamá y Hong Kong) o solo los grava al remesarlos (ej. Malta y Mauricio).
  2. Regímenes preferenciales superpuestos: Sistemas que gravan la renta mundial, pero integran excepciones diseñadas para atraer talento (ej. Chipre, Portugal e Italia).

En ese sentido, el fundador de Global Citizen Solutions, Artur Saraiva, afirmó: «Los países que rompen con el dilema entre impuestos y calidad de vida no lo logran cobrando cero impuestos, lo consiguen gravando sobre una base territorial o de remesas, o mediante un régimen preferencial bien diseñado, lo que deja margen para financiar los servicios públicos de los que depende la calidad de vida».

El análisis concluye que no existe una jurisdicción única ideal para todos. El éxito de una relocalización depende del perfil del ciudadano: los emprendedores deben enfocarse en las ganancias de capital; los jubilados, en la sucesión y el consumo; y los profesionales remotos, en la exención de la fuente extranjera.