Al analizar el Paquete Económico 2027, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señala que, en un entorno de bajo crecimiento económico, el hecho de que se contemple un incremento —aunque ligero— en la inversión física es una señal positiva.
Sin embargo, el éxito de esta apuesta dependerá no únicamente de los proyectos prioritarios, sino también de acelerar el despliegue de las inversiones mixtas y privadas, especialmente en el sector energético.
El organismo reitera que, sin crecimiento económico sostenido, el ajuste fiscal se convierte en un juego de suma cero: aumentar los ingresos exige una mayor carga sobre la economía y reducir el déficit implica recortar un presupuesto cada vez más rígido.
De esta manera, en el largo plazo, el único camino hacia la sostenibilidad de las finanzas públicas es la inversión y el crecimiento económico
De acuerdo al análisis, el paquete retrasa nuevamente la consolidación fiscal y plantea una reducción modesta del déficit, de 4.1% del PIB en 2026 a 3.9% en 2027.
Afirma que, sin crecimiento económico sostenido, reducir el déficit y estabilizar la deuda será cada vez más difícil, por lo que impulsar la inversión y el crecimiento será clave para la sostenibilidad de las finanzas públicas.
La persistencia de los huecos fiscales aumenta las necesidades de deuda y, eventualmente, puede deteriorar la percepción sobre la capacidad de pago del país.
Por cada 100 pesos que obtendría el Gobierno en 2027, 59.6 provendrían de impuestos y 12.9 de financiamiento.
Del lado del gasto, casi la mitad se destinaría a pensiones, costo financiero y participaciones federales, mientras que 9.3 pesos financiarían proyectos de inversión, nuevos trenes y recursos para Pemex y CFE. Esta composición limita el margen para impulsar proyectos productivos.
De acuerdo al Banco Mundial, la salud y la educación determinan la productividad de las futuras generaciones, al estimar que cada año adicional de escolaridad se asocia, en promedio, con un aumento de 9% en los ingresos laborales; sin embargo, el presupuesto de México para 2027 queda por debajo de las referencias internacionales en tres rubros principales:
- En salud, el gasto equivalente a 2.8% del PIB representa menos de un tercio que el promedio de la OCDE7 (9.7%) considera.
- En educación, 3.1% se ubica 4.9 puntos porcentuales por debajo del piso del 8% acordado en la Ley General de Educación8.
- En inversión física, 2.6% del PIB queda 0.9 puntos por debajo del promedio de inversión pública de la OCDE (3.5%)9 y 1.9 puntos por debajo de aproximadamente 4.5% del PIB anual.
El Banco Mundial estima que las economías emergentes y en desarrollo requieren invertir alrededor de 4.5% del PIB anual en infraestructura para avanzar en los objetivos de desarrollo. Esta referencia incluye inversión pública y privada.
