La incertidumbre por la revisión del T-MEC, además de cambios institucionales interno, representan un lastre para la inversión y el crecimiento económico de México, señalaron expertos de la firma global de servicios financieros UBS.
De acuerdo al más reciente análisis publicado, los expertos subrayaron que las recientes rebajas de la calificación crediticia por parte de Moody’s y S&P ponen de relieve la preocupación respecto al deterioro gradual del crecimiento económico a medio plazo y las perspectivas fiscales del País.
Indicaron que el principal reto de México no es la inestabilidad macroeconómica, sino la falta de confianza.
«Nuestra hipótesis de base es que México mantendrá la calificación de grado de inversión en los próximos años. A pesar de unas perspectivas fiscales más difíciles, no esperamos nuevas rebajas en los próximos 12 meses”, advierte el documento.
Abundaron que el margen de error del país se reduce y los acontecimientos internos refuerzan el clima de cautela.
«La reforma judicial y el debilitamiento de los organismos reguladores autónomos han acentuado las preocupaciones sobre la previsibilidad institucional, especialmente en ámbitos como el Estado de derecho y la eficacia del Gobierno”.
UBS considera que de cara a la próxima revisión del T-MEC, los inversores no anticipan un colapso o una rápida renovación del acuerdo, sino más bien un proceso de negociación prolongado con revisiones anuales y una continua incertidumbre política.
La institución financiera subrayó que esta incertidumbre ha afectado cada vez más a la inversión, muestra de ello es la pérdida de impulso de la Inversión Fija Bruta desde mediados de 2024.
Es así que, con la inversión pública limitada por la consolidación fiscal y la inversión privada lastrada por la incertidumbre en torno a las negociaciones del T-MEC, las reformas internas y el entorno operativo para los proyectos a gran escala, los indicadores de confianza empresarial apuntan a un clima de inversión más débil.
