El director Académico del Departamento de Banca e Inversiones de la UDLAP, Felipe de Jesús Bello Gómez, señaló que, más allá de la solidez financiera que representa el fortalecimiento del peso, esta condición se ha convertido en una crisis para miles de familias que dependen del envío de dólares.
El académico explicó que el país sufre un “efecto tenaza” que recorta drásticamente el presupuesto de las comunidades receptoras de remesas.
“Hablamos de una carestía de alrededor del 30 al 35 por ciento en sus ingresos convertidos en gasto”, afirmó.
Explicó que, mientras el tipo de cambio retrocedió a niveles de hace una década, la inflación mantiene los precios de la canasta básica en altos estándares lo que provoca que los mismos dólares rindan mucho menos.
Desmitificó que el valor actual de la moneda sea un trofeo económico y subrayó que, este panorama encarece hasta en un 30% la inversión extranjera directa, restándole competitividad a México en un momento crucial para el nearshoring.
Consideró que la actual situación se trata de una “anomalía” y argumentó que el mercado tarde o temprano, convergerá hacia su promedio histórico de largo plazo, situando el valor de equilibrio cercano a los 18.40 pesos por dólar.
