El director ejecutivo de Ford Motor, Jim Farley, afirmó a la cadena especializada CNBC, que la compañía espera de las nuevas conversaciones del T-MEC, una competencia más equitativa.

Durante la entrevista replicada por Agencia Reforma, el ejecutivo afirmó que desea que los fabricantes de automóviles como Ford, que producen la mayor parte de sus vehículos en Estados Unidos, se vean beneficiados por el acuerdo.

Indicó que otros fabricantes, como General Motors y Toyota Motor, aunque producen en Estados Unidos, también dependen en gran medida de vehículos importados, por lo que deberían sufrir mayores penalizaciones.

«Es fundamental que cualquier nuevo acuerdo facilite, no dificulte, la competencia con los fabricantes estadounidenses que importan de Japón, Corea del Sur y otros competidores globales que importan de esos países», declaró.

General Motors y Toyota ocupan el primer y segundo lugar en ventas en Estados Unidos, respectivamente, y también serán los dos principales importadores de vehículos en 2025.

GM importó 1.17 millones de vehículos, lo que representa el 41% de sus ventas en Estados Unidos, mientras que Toyota importó más de 1.19 millones de unidades, el 47% de sus ventas nacionales, según datos del sector.

Hyundai Motor, que planea duplicar aproximadamente sus ventas nacionales de vehículos producidos en Estados Unidos hasta alcanzar el 80% para 2030, fue el mayor importador de vehículos de Corea del Sur, seguido de GM.

Por su parte, Ford informó que ensambló más de 2 millones de vehículos en Estados Unidos el año pasado, más que cualquier otro fabricante de automóviles, incluyendo 311 mil unidades destinadas a la exportación a más de 60 mercados internacionales. Importó 378 mil vehículos, el 17% de sus 2.2 millones de ventas del año pasado.

De acuerdo a datos del sector, la industria automotriz representó aproximadamente el 18% del comercio de Estados Unidos con sus países vecinos el año pasado, lo que la convierte en uno de los sectores clave en las negociaciones.