El Centro de Estudios Económicos del sector Privado (CEESP) advirtió que el proyecto de presupuesto para 2027 del gobierno federal refleja un mayor aumento en el gasto público para atender una mayor necesidad de recursos para los programas prioritarios del gobierno y, con ello, mayores niveles de deuda.

“En general, la fuente más importante de recursos para el presupuesto parece sustentarse en mayores niveles de deuda”, resalta en su Análisis Económico Ejecutivo la moderación del optimismo con que las autoridades elabora el Paquete Económico 2027.

De hecho, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público (SHRFSP) aumenta de 54.0% en 2026 a 55% en 2027 como proporción del PIB, con lo que se ubica en 21.7 billones de pesos, un aumento de 4.2 billones en lo que va de este sexenio.

“Esto pareciera indicar que la evolución de las finanzas públicas se apoya en mayores niveles de deuda que a un fortalecimiento de las fuentes de recursos del sector público o a una mayor eficiencia del gasto”, subrayó.

El CEESP también destacó la corrección a la baja de la estimación del crecimiento del PIB para el presente y el siguiente año, los niveles del 3.9 por ciento en los ingresos del sector público y un aumento de 3.2% en el gasto, que contrasta significativamente con la caída de 3.2% que se esperaba en el documento de Precriterios.

Por ejemplo, para 2026 el pronóstico de crecimiento se corrige a la baja de un rango de 1.8% – 2.8% a un margen de 1.0% – 2.0%, lo que implica pasar de un crecimiento puntual de 2.3% a uno de 1.5%, que se acerca más al pronóstico de los especialistas del sector privado de 1.3 por ciento.

Mientras, para 2027 el pronóstico se ajusta de un rango de 1.9% – 2.9% a uno de 1.5% – 2.5%, de tal forma que pasaría de un avance puntual de 2.4% a uno de 2.0%, también acercándose más al pronóstico de los especialistas de 1.8 por ciento, que refleja una expectativa más realista, aunque los resultados del presupuesto todavía muestran optimismo al considerar que a pesar de este ajuste a la baja en el ritmo de crecimiento se pueden obtener ingresos y gastos mayores.

Para 2027 se estima un aumento de 3.9% en los ingresos del sector público, respecto a la cifra estimada para 2026, a pesar de que la tasa de crecimiento de la economía esperada es menor.

En ese contexto, el CEESP recalca que aunque se aprecia un aumento en los ingresos del sector público, estos responden a mecanismos tributarios más estrictos y, en menor instancia, al ritmo de crecimiento de la economía que se ajustó a la baja.

Observa que las autoridades aseguran que aun cuando no se crearán nuevos impuestos ni aumentarán las tasas generales, consideran el incremento en los ingresos, con lo que la carga tributaria seguirá descansando en los causantes cautivos.

En este contexto se debe tener en cuenta que de acuerdo con el último Censo Económico (2024), del total de unidades económicas, el 64.3% estaban en la informalidad, superando el 62.6% del Censo previo (2019). Sin duda esto representa un significativo nicho de oportunidad para el fisco.

Además, hay que considerar que el 70% de la recaudación tributaria la generan las personas morales (empresas).

En este ámbito, se contemplan modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta 2027 para fortalecer la recaudación, lo que generaría ingresos adicionales, ampliando el espacio fiscal a través de, entre otras acciones, limitando algunas deducciones, así como algunas pérdidas fiscales que hoy se permiten en la ley.

Se prevé que para 2027 los ingresos presupuestarios sumarán 9 billones 156.5 mil millones de pesos, lo que representa una variación real anual de 3.9% en comparación con la cifra estimada para 2026 que dependerá, principalmente, del aumento de 6.6% en los ingresos no petroleros, donde los ingresos tributarios se ubican en 6.26 billones de pesos, un incremento del 5.9% en términos reales.

Para el CEESP las “medidas de política tributaria buscan fortalecer la base gravable, para elevar la recaudación de ISR, pero que al final podrían convertirse en una mayor carga fiscal para las empresas que ya son cautivas de la autoridad fiscal”.