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Escalona sumaría más de 300 clientes quebrantados por $60 millones

Escalona sumaría más de 300 clientes quebrantados por $60 millones

Quebrantos estimados en 60 millones de pesos sumó “el hombre del millón”, Alejandro Escalona, quien utilizó conceptos de franquicias y desarrollos inmobiliarios con la denominación Elite Corporation para defraudar a unos 300 clientes en diversos estados del país, reveló la Red Mexicana de Franquicias tras la detención del presunto “empresario”.

Tras su detención la víspera, la sugerencia es demandar a la persona jurídica que se refiere en su contrato por el delito de fraude, planteó el vicepresidente de la Red Mexicana de Franquicias, Francisco Lobato Galindo.

Estimó que en Puebla suman dos centenares de demandas ante la Fiscalía estatal en Puebla, sin considerar otros quebrantados en Guadalajara y Querétaro, entidad cuya Fiscalía efectuó la detención de Alejandro Escalona.

El vicepresidente de la Red Mexicana de Franquicias (MFN), Francisco Lobato Galindo, comentó que los abogados requieren demostrar la vinculación de los contratos con la figura de Elite o de su propietario, Alejandro Escalona, de cara a “una serie de imprecisiones existentes”.

Reveló que el año pasado Escalona ofreció cambiar contratos por un emprendimiento denominado Levo, para el lavado de autos a domicilio, cancelando el acuerdo primigenio y que su inversión se transfiera al nuevo proyecto con una App.

Añadió que se coaccionó a los inversores advirtiéndoles que de no hacerlo perderán su inversión y no se les pagarían los intereses adecuados.

Informó que lo que no se dice a los embaucados es que “esto dejaría sin posibilidad de defensa a los inversionistas, ya que automáticamente renunciarían a la posibilidad de exigir la devolución de lo invertido e incluso estarían aceptando que en caso de no ser viable el nuevo proyecto aceptan la pérdida de su inversión sin reserva alguna”.

A mí no me gusta hacer leña del árbol caído pero hizo mucho daño al sector franquicias, declaró el presidente de la Red Mexicana de Franquicias, José Ignacio Rivero Muñoz, al reconocer a la Fiscalía de Querétaro, la cual fue la que efectuó la detención.

“A cada capillita le llega su fiestecita, esperamos que autoridades actúen conforme a derecho”, indicó, al pedir que la Fiscalía de Querétaro tome las medidas necesarias para que los quebrantados recuperen sus recursos.

Sugirió a quienes acuden a desarrollar contratos con franquicias a tener mayor reflexión e información para la toma de decisiones, para no dejarse llevar por espejismos y se tenga la seguridad que los rendimientos están garantizados, pues los resultados no pueden ser exagerados como ocurría con las ofertas de Escalona.

EL MODELO DEL QUEBRANTO

Gilmar Suministros y Logística del Sur S.A. de C.V. con nombre comercial Elite Corporation, antes Escalona Gold Empire, enfrentó diversas denuncias por incumplimiento de contrato y negativa a la rescisión del mismo.

Dichos contratos tienen que ver con la promoción de “internacional de Franquicias Elite” de Alejandro Escalona, quien desde 2013 ofertaba contratos bajo el argumento de que el cliente “podía invertir en una franquicia y el corporativo maneja el negocio”, ofreciendo 10 mil pesos mensuales sobre una inversión inicial de 100 mil pesos.

“Ponemos tu dinero a trabajar para ti”, era el ofrecimiento acompañado de una serie de contratos donde se afirmaba que se operaban modelos “a través de agencias de  outsourcing (subcontratación) con expertos del sector, Franquicias Elite externaliza los servicios de operación y el franquiciado recibe rendimientos del 20 por ciento mensuales sobre la cantidad invertida sin necesidad de trabajar la franquicia”.

En los primeros meses se pagaban los beneficios obtenidos, o en el peor de los casos, rentas menores a las ofertadas, pero conforme transcurría el tiempo incumplían con las promesas del contrato, aunado a que tampoco devolvían las sumas entregadas o los enganches.

Los rendimientos ofertados eran altos, aunado a que clientes que solicitaban el contrato para revisarlo se les negaba o, aún más, los obligaban a firmar por “franquicias” como timbres fiscales”, pidiendo adelantos de 20 mil pesos, ofertando que los contratos se firmaban ante Notario Público.

Cuando las cosas empezaban a estar mal para los clientes, los empleados de Alejandro Escalona Escalera afirmaban que tampoco podían devolver el dinero y que si el cliente lo deseaba lo transferían de franquicia, pero que ahora debía éste de trabajarla, deslindándose de toda responsabilidad.

Aún más, el modelo fue replicado para la compra venta de bienes inmuebles.

“Te hacen creer que te están depositando mensualmente tus ganancias. Eso lo hacen dos o tres meses, después se retrasan los pagos de cinco a diez días. Al quinto mes ya no te depositan nada y si reclamas, le dan vueltas al asunto”, apuntó un afectado.

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