Estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) crearon una empresa social que se dedica a elaborar ladrillos con PET, proyecto que fue reconocido entre los tres mejores del país durante la Competencia Nacional Enactus México 2018.

 

TabiPet es el nombre de la iniciativa que consiste en la comercialización de un ladrillo que es ligero, ecológico y económico, y que incrementa 35 años la vida de las construcciones.

Durante la novena edición de Enactus,  red global con presencia en 42 países, conformada por estudiantes, académicos, empresarios y ejecutivos de negocio que promueven el desarrollo sustentable, equipos de 24 universidades de diversos estados del país midieron las fortalezas de sus proyectos de emprendimiento social, para elegir la representación del país en la Copa Mundial Enactus, el próximo octubre, en Silicon Valley.

Tras la presentación de sus modelos de negocios, el campus Veracruz de la Universidad Tec Milenio y el campus Querétaro del ITESM obtuvieron el primero y segundo lugar, respectivamente; mientras que la BUAP apareció en tercer lugar.

El equipo Enactus BUAP destacó que su proyecto, además de ser relevante para el sector de la construcción, ha incidido en el empoderamiento social. Su empresa opera en San Francisco Xochiteopan, una de las comunidades de la Mixteca poblana más afectadas por el sismo del 19 de septiembre. Socavada también por la pobreza, había que ayudar a sus habitantes a sobreponerse del desastre.

TabiPet ya ha generado diez trabajos directos para sus pobladores, ha fomentado la reutilización del PET mediante campañas de recolección y ha capacitado a los habitantes en buenas prácticas de construcción. Algunos ladrillos, de forma similar a los tradicionales, ya son usados en la reconstrucción de algunas viviendas. Los universitarios creen que por sus características tiene alto potencial de crecimiento.

El ladrillo en el que se basa TabiPet es un producto ecológico. Los blocks son de la misma forma que los tradicionales, pero al estar constituido por un porcentaje de plástico, reducen el uso de aditivos como el cemento, que contiene altas concentraciones de elementos químicos nocivos, y reutilizan uno de los residuos más abundantes, hoy considerado por muchos solo basura: el tereftalato de polietileno o PET.