En sesión extraordinaria, el pleno del Congreso del Estado, por unanimidad, la eliminación de las “pensiones doradas”.

De esta manera, ningún exservidor público jubilado recibirá una pensión superior a la mitad del salario de la presidenta de la República, lo que equivale a poco más de 70 mil pesos mensuales.

Puebla es el décimo primer estado que avala la reforma al artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado mes de febrero.

Al ser una reforma constitucional, requiere la aprobación de la mayoría de las legislaturas estatales, 17 de 32, para su posterior declaratoria y publicación.

A la fecha los congresos de Baja California Sur, Veracruz, Chiapas, Nayarit, San Luis Potosí, Colima, Tabasco, Sinaloa, Zacatecas y Ciudad de México, han aprobado la reforma, por lo que solo restan 6 estados para lograr la mayoría necesaria.

En Puebla, las jubilaciones del personal de confianza de los organismos públicos descentralizados, empresas públicas del estado, sociedades nacionales de crédito, empresas de participación estatal mayoritaria y fideicomisos públicos del gobierno federal, de los estados y de los municipios, según corresponda, no deberá exceder de la mitad de la remuneración de la persona titular del Poder Ejecutivo federal.

El dictamen puntualiza que quedan excluidas de este límite las fuerzas armadas, así como las jubilaciones o pensiones producto de aportaciones voluntarias al sistema de ahorro para el retiro, que se seguirán regulando por su propio esquema.