Después de transformar la comprensión del universo, desde 2008 cuando comenzó a operar, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), detuvo el paso de sus haces de partículas para iniciar una intervención que lo convertirá en el futuro LHC de Alta Luminosidad, en junio de 2030.
La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés), confirmó el laboratorio de física de partículas más grande del mundo. Ubicado en la frontera entre Suiza y Francia, dejará de producir nuevas colisiones los próximos cuatro años, es decir, los experimentos ATLAS, CMS, ALICE y LHCb ya no recibirán nuevos acontecimientos procedentes del choque de protones o de núcleos pesados.
El 29 de junio, las instalaciones entraron en el Tercer Apagón Largo (LS3), durante este periodo, los ingenieros desmontarán 1.2 kilómetros de la máquina para instalar tecnología de última generación.
Entre los logros que la operación del colisionador ha dejado a la humanidad destacan la confirmación del bosón de Higgs en 2012 (partícula elemental que explica cómo el resto de las partículas adquieren masa), así como el hallazgo de más de 85 partículas nuevas.
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) tiene una destacada participación en el Gran Colisionador de Hadrones.
Sus científicos e investigadores colaboran principalmente en los experimentos ALICE, dedicado a estudiar la materia en condiciones extremas y CMS, contribuyendo al diseño de detectores y análisis de partículas fundamentales
La máxima casa de estudios de la entidad se convirtió en la primera institución latinoamericana en recibir una distinción especial por parte del CERN debido a su labor en el detector ACORDE.
El detector ACORDE (ALICE COsmic Ray DEtector), como su nombre lo indica, detecta rayos cósmicos, está situado en la parte superior del imán del experimento ALICE en el Gran Colisionador de Hadrones. Su función principal es registrar muones (partículas elementales subatómicas con carga negativa y masa unas 200 veces mayor a la de un electrón) atmosféricos de alta energía y ayudar a calibrar los detectores principales de ALICE.
Tanto los científicos e investigadores de la BUAP, como el resto de los equipos de trabajo en el LHC, continuarán analizando datos obtenidos hasta ahora.
Cuando el complejo reinicie su operación, gradualmente a partir de 2028, nacerá el High-Luminosity LHC (HiLumi LHC), una versión súper luminosa que brindará oportunidades inéditas para entender los componentes más profundos del universo y sus fundamentos.
