
El equipo negociador de Estados Unidos regresó la contrapropuesta hecha por México sobre la regla de origen automotriz, en torno al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a fin de analizarla y someterla a ajustes, dijo el coordinador del Consejo Consultivo de Negocios Internacionales, Moisés Kalach.

Sobre la propuesta que sugiere un nivel de 70 por ciento al contenido regional, Moisés Kalach dijo que el cabildeo del Tratado de Libre Comercio (TLC) se está centrando “todo el tiempo” en la industria automotriz y tratando de encontrar un consenso entre las tres naciones para avanzar hacia un cierre, sin embargo, todavía no se ha llegado a una conclusión.
“Hasta la noche (del martes), cuando el Cuarto de Junto y el secretario (de Economía), Ildefonso Guajardo, tuvimos el reporte, nos quedó claro que México no podría aceptar, como ya es público, la propuesta de Estados Unidos”, enfatizó en conferencia telefónica.
Los cambios propuestos son totalmente necesarios para que el tema automotriz pueda transitar y lograr tener un acuerdo en principio antes del 15 de mayo, fecha que marcaría el fin de la venta de oportunidad para finiquitar el tratado en este año.
Para Moisés Kalach, integrante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la ventana de oportunidad sigue abierta con la voluntad política de los tres países y debe ser aprovechada para empujar todos los temas más controversiales, como la cláusula sunset, estacionalidad y mecanismos de solución de controversias.
México tiene la oportunidad de presionar a Estados Unidos para lograr un acuerdo en principio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) antes del 15 de mayo, fecha límite para que el Congreso de ese país avale el documento, afirmó por su parte el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Bosco de la Vega.
El empresario Aseguró que es posible tener un anuncio positivo a mediados de la próxima semana, siempre y cuando se aproveche esa ventana de oportunidad y la voluntad política mostrada por parte del país vecino del norte.
“Lo último que le dijeron (al mandatario) fue: señor presidente no NAFTA, no reelection (No TLCAN, no reelección)”, comentó el líder de la cúpula agropecuaria, al señalar que es en este sector donde se tiene el voto duro.
Con dicho ejemplo, el presidente estadounidense tiene el compromiso de lograr sacar adelante el acuerdo comercial, pues de lo contrario, le costaría la elección de noviembre para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
“Entonces, México puede presionar porque a Estados Unidos le conviene continuar con el NAFTA, (de ahí) su prisa de estar empujando (el tratado comercial)” y porque además le impediría llevarlo a voto con el actual Congreso, acotó.
