De acuerdo al más reciente reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la guerra en Medio Oriente, provocará menor crecimiento y mayor inflación en el mundo en 2026.
Las previsiones del organismo, con sede en París, señalan que el crecimiento pasará del 3.4% en 2025 al 2.8% por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, siempre y cuando las perturbaciones sean «limitadas» en el tiempo.
En caso contrario, la desaceleración podría ser mayor este año, hasta alcanzar el 2.1%, si se prolongan hasta 2027, cifra menor al 2.9% previsto en marzo.
El documento afirma que los efectos económicos de este conflicto, probablemente se sentirán durante bastante tiempo, incluso después de que termine y en todas partes, “debido a las interconexiones en las cadenas de suministro mundiales y a la integración de los mercados energéticos globales”.
En el caso de que se registre una salida negociada al conflicto, la OCDE proyecta un crecimiento de la economía estadounidense del 2 por ciento en 2026. China crecería por su parte un 4.5% este año, a un ritmo menor que India previsto en 6.3 por ciento.
Respecto a la inflación, la organización estima que en el grupo de economías del G20, debería progresar del 3.4 por ciento en 2025 al 4 por ciento en 2026, antes de desacelerar al 3.1 por ciento en 2027.
Sin embargo, dada la incertidumbre, recomienda limitar en el tiempo las medidas de apoyo a los hogares y empresas y no generalizarlas para contener su impacto en los presupuestos nacionales y en caso de que se necesiten medidas de estímulo «adicionales».
Por lo anterior hizo un llamado a los países a reducir su dependencia de las importaciones de hidrocarburos y a diversificar sus fuentes de energía.
La organización también insta a los bancos centrales a mantenerse vigilantes, ya que considera necesario un ajuste de la política monetaria.
