
La deuda mundial aumentó a 233 billones de dólares en el tercer trimestre de 2017, superando en más de 16 billones de dólares la cifra de finales de 2016, según un análisis del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés).

La deuda privada del sector no financiero alcanzó máximos históricos en Canadá, Francia, Hong Kong, Corea del Sur, Suiza y Turquía.
Sin embargo, al mismo tiempo, la proporción deuda-producto interno bruto cayó por cuarto trimestre consecutivo a medida que el crecimiento económico se aceleró.
Una nota publicada por El Financiero destaca que la proporción es ahora de cerca del 318 por ciento, 3 puntos porcentuales por debajo de un máximo alcanzado en el tercer trimestre de 2016, según IIF.
«Un conjunto de factores que incluyen un crecimiento mundial sincronizado superior al potencial, el aumento de la inflación (China, Turquía) y los esfuerzos para evitar una acumulación desestabilizadora de deuda (China, Canadá) han contribuido al declive», escribieron los analistas de IIF en un comentario.
El endeudamiento podría servir de freno para subidas de los tipos interés por parte de los bancos centrales, debido a las preocupaciones sobre la capacidad para pagar la deuda de las empresas y gobiernos altamente endeudados, escribieron los analistas de IIF.
