En México y regiones del país no hay ningún factor que sugiera que en México habrá una sobre oferta de vivienda o burbuja inmobiliaria, por el contrario, se observan crecimientos ordenados, en línea con la inflación, sostuvo el economista en jefe de BBVA Bancomer, Carlos Serrano Herrera.

En su Informe Situación Inmobiliaria México, correspondiente al primer semestre de 2018, BBVA Bancomer destacó que a diferencia del pasado, la oferta de vivienda reacciona de manera flexible.

“Uno de los problemas que tuvimos en el 2008, y después en el 2012, es que a pesar de que pudo caer la demanda, muchas vivienderas aumentaron la oferta. (En aquel entonces) el sistema estaba diseñado para otorgar fondeo y no había mecanismos para leer bien la demanda, sobre todo si había un exceso de oferta. (Por eso) terminamos con inventarios de 750 mil viviendas”, apuntó.

En contraste hoy se tiene un mercado más eficiente y flexible, como ocurre en países avanzados, donde al haber menor demanda, la oferta se ajusta, de tal suerte que hay un menor inventario de vivienda y permite un menor riesgo en el sector.

Estimó que con niveles de inventario de 250 mil viviendas, (éstas) pueden desplazarse con facilidad, contrario a lo que se vió en el 2012, cuando se tenían inventarios de 750 mil viviendas, “con casas asoleándose y sin que hubiese una demanda por ellas”, aseveró Serrano.

Con estos elementos, el economista en jefe de BBVA Bancomer opinó que hoy existe una industria que lee mejor la demanda, de la mano con un Registro Único de Vivienda, eficiente.

En ese marco, Serrano estimó que este es un buen momento para comprar casa, entre otros factores, por el bajo nivel de tasas de financiamiento hipotecario que existen, en niveles del 10.5 por ciento.

A esto se añade estabilidad macroeconómica en México y un claro desempeño económico por encima de las proyecciones, derivado de las reformas estructurales.